Página 3 de 10 de Cantabria, posibilidades turísticas… casi infinitas

San Vicente de la Barquera
Continuando por la costa, unas pocas huertas más allá en dirección a Asturias y nada más atravesar el Parque Natural de Oyambre, asentada sobre playas de enorme belleza, reposa San Vicente de la Barquera, villa con importante puerto pesquero que compite con un casco antiguo de época altomedieval en el que destacan, en lo más alto, la iglesia de Santa María de los Ángeles o el Castillo del Rey y sus bien conservadas murallas; y más abajo, donde bulle la población y el ir y venir de la gente se reparte entre autóctonos y turistas, su calle principal y un conglomerado de callejuelas en su entorno plagadas de bares, restaurantes y tabernas de tradición marinera que ofrecen una oferta gastronómica irrenunciable, donde el típico “sorropotún”, guiso a base de bonito y patatas, y sus pescados y mariscos son reyes de la mesa, pero no los únicos ingredientes del bien comer. La parada es obligada, y el estómago lo agradece.
En sus cercanías, playas de todo tipo y condición y con personalidad propia que acaban dando cobijo a todos los gustos: pequeñas calas, abruptos acantilados sobre praderas o montes… y siempre bailando con un agua limpia y transparente.
Por la costa, ya en la raya con los asturianos y apenas cinco minutos más allá de San Vicente de la Barquera, se levanta la marinera Unquera, crisol de las corbatas, aunque éstas no sean de seda, sino de fina repostería que no cansa y que alcanza reconocimiento internacional. Pero nos salimos del mapa y es cuestión de volver al mil y un disfrute de Cantabria.
Publicidad
Newsletter gratuita
Suscríbase ahora a nuestra Newsletter gratuita.
Le enviaremos periódicamente información sobre todo el contenido nuevo que aparezca en NUEVAempresa.com.


ShareThis