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Ruta en torno al vino de Cigales

Por   /   7 marzo, 2018  /   Sin Comentarios

Bicicletas en la ruta del Vino de Cigales, de OpenPor Enrique Sancho Cespedosa, Subdirector de Open Comunicación, compañía especializada en comunicación y marketing.

 

Más de 1.200 bodegas subterráneas reflejan la cultura del vino que existe en cada localidad de la “Ruta del vino Cigales” (www.rutadelvinocigales.com). Pero no es solo vino lo que hay en esta región, y su patrimonio está bien representado por castillos, iglesias y monasterios, su historia por la variedad de museos existentes y por las actividades culturales que se desarrollan en la zona, e incluso hay paisajes, deporte, planes familiares y gastronomía. Además, su estratégica posición en el centro de Castilla y León hace de esta ruta, en la que participan nueve municipios, un gran destino para hacer también enoturismo.

Visitar castillos, iglesias y monasterios

Lo cierto es que la “Ruta del vino Cigales” ha estado siempre muy vinculada a la historia y su patrimonio cultural. El clero, la nobleza y la monarquía han sido grandes amantes del vino y llenaron esta región de impresionantes castillos como el de Fuensaldaña o Trigueros del Valle, ambos del siglo XV. Castillo de Fuensaldaña, de OpenTambién los monjes vinieron a estas tierras en busca de tranquilidad y silencio, y el mejor ejemplo de su paso es el Monasterio de Santa María de Palazuelos, de estilo cisterciense del primer tercio del siglo XIII, que llegó a ser la cabeza del Císter en Castilla (a día de hoy, además de visitarse, también se puede disfrutar de conciertos de todo tipo de música en él). Por otra parte, en la actualidad, la orden cisterciense todavía tiene actividad monacal en otro monasterio de la región, el de San Isidro de Dueñas, de origen benedictino del siglo XI. Y tampoco podemos olvidarnos de la espectacular iglesia de Santiago, en Cigales, denominada popularmente como la “Catedral del Vino”, debido a sus dimensiones catedralicias (sus dos torres miden 50 metros) y desde luego al vino como elemento que aportó dinero para su construcción.

Disfrutar una naturaleza única y dar protagonismo al agua en tierra de vinos

El paisaje de campos y viñedos de la “Ruta del vino Cigales” cambia constantemente, tanto en color como en sensaciones, a la vez que el visitante dispone de una oferta muy variada de actividades que complementen su estancia en la ruta. Así, pasear por los viñedos, los cortados de Cabezón o las Riberas del Pisuerga constituye una experiencia inolvidable. Canal de Castilla, de OpenPero, sin duda, en el Canal de Castilla los amantes del deporte y la naturaleza tienen su lugar.

Mitad patrimonio, mitad paisaje, el Canal de Castilla es una ambiciosa obra de ingeniería, iniciada a mediados del siglo XVIII y concluida un siglo después, fruto de la imaginación y el empeño de un puñado de ilustrados que pretendían dar salida al mar a los cereales de los campos de Castilla. Hoy en día, su uso para el regadío se complementa con el interés de visitantes y excursionistas por su oferta cultural, deportiva y de naturaleza. En concreto, la ruta que recorre el Canal de Castilla es uno de los destinos turísticos de naturaleza que mayor auge está adquiriendo en los últimos tiempos. Y es que se trata de una ruta con trayectos prácticamente llanos, muy indicada para disfrutarla en familia que, en total, alcanza 207 kilómetros de longitud. Para recorrerlos se utilizan los antiguos caminos de sirga del Canal, que servían para que los animales de carga pudieran tirar con sogas de las barcazas que transportaban los cereales. De esta manera, a pie, en bicicleta, a caballo o incluso en piragua para los más atrevidos… cualquiera de estos medios son recomendables para deleitarse de estos parajes y cultivar el arte de la fotografía. En cualquier caso, hay varias empresas que organizan rutas a medida por el canal para parejas, amigos e incluso familias enteras: itinerante.es pone a disposición de los turistas sus guías y bicicletas, mientras que el Centro Ecuestre la Hijosa (www.lahijosa.es) hace lo propio con sus caballos para que todos disfruten de una experiencia única. Además, junto al Canal, los más pequeños tienen la oportunidad de disfrutar de los animales de una auténtica granja escuela en La Era del Rey.

Explorar sus singulares museos

No se trata de descubrir obras de arte escondidas, aunque también, sino que se trata, sobre todo, de visitar algunos museos originales que ayudan a descubrir la cultura de esta ruta. Museo del Vino de Mucientes, de OpenAhí está, por ejemplo, el Museo del Vino de Mucientes, situado en una bodega tradicional del siglo XVI y que establece un espacio didáctico y turístico con el fin de que los visitantes conozcan al detalle los diferentes procesos de elaboración del vino, su evolución histórica, elementos y fases de construcción, sus herramientas y elaboración tradicional, gastronomía típica, mitos…

Otro ejemplo de museo singular es el denominado Museo del Cántaro, obra de Gabriel Calvo y Margarita Martínez, apasionados de la alfarería tradicional española, que han cedido su valiosa colección monográfica de cántaros, única en España. Este museo toma como referente precisamente el cántaro de agua para adentrarse después en las técnicas, la historia, los aspectos románticos y los antropológicos de la alfarería. Se pretende mostrar y revalorizar así el significado y la importancia cultural que ha tenido la alfarería y los alfareros en la historia de nuestros pueblos y que, por otra parte, necesita conservar su memoria ya que este arte ancestral está desapareciendo.

Conocer el mundo del queso artesano

Los buenos productos son base esencial también de la “Ruta del vino Cigales”. Quesería artesanal de Mucientes, de OpenY entre ellos está el queso, el auténtico, el natural, el artesano. Como el que elaboran desde hace 13 años en Quesería Artesanal de Mucientes (www.queseriademucientes.com) de las manos de Alfredo González e Isabel Edesa. Él se ocupa del ganado y de su alimentación, ya que de ello depende la calidad del producto final, y también se ocupa de venderlo. Isabel, por su lado, se encarga de la fábrica, ya que ahí es donde transforma la leche de oveja en queso, yogures o cuajadas. El secreto: una materia prima única en condiciones inmejorables, un cuidado proceso de elaboración y, sobre todo, que lo que les importa es la calidad, no la cantidad. Por eso, merece la pena probar sus quesos de oveja semicurados, curados y en aceite, sus cuajadas, aunque desde luego los que no hay que perderse son sus yogures con frutas (los hay con arándanos, con limón, con mandarinas, con naranja y kiwi e incluso con melocotón y frambuesa).

Ser apicultor por un día

El mundo de las abejas es uno de los menos conocidos y más apasionantes. ¿Sabías que las colmenas están formadas por entre 15.000 y 80.000 abejas?, ¿que las abejas obreras tan solo viven unos 45 días en épocas de fuerte floración, mientras que las reinas pueden vivir hasta seis años?, ¿que todos los huevos son iguales y que una abeja, sea obrera, zángano o reina, solo depende de la cantidad de días que se alimente con jalea real? Apicultura, de Openo ¿que para reunir un kilo de miel hacen falta 2.540 abejas volando 156 kilómetros a fin de que cada una de ellas recolecte néctar en 3.900 flores? Aprender todo eso y mucho más convirtiéndose uno mismo en apicultor por un día con el equipo de protección adecuado y en un entorno natural y agradable es lo que propone Miel Montes de Valvení (www.mielmontesdevaleveni.com). Naturalmente, la visita incluye catas de diferentes mieles en un ambiente distendido en el que aprender cómo degustar, comparar y evaluar mieles de mil flores, bosque o lavanda, al mismo tiempo que se conocen las peculiaridades de un año en la vida de las abejas y el apicultor. Por cierto, su miel de lavanda ha sido elegida mejor miel de España y Portugal en 2015 y 2016. ¡Prohibido perdérsela!

Beber un chocolate caliente… o frío

Los orígenes de Chocolates Trapa se remontan a diciembre de 1891, cuando un grupo de monjes se instaló en el Monasterio Trapense de Palencia e inaugura la primera fábrica de chocolate. Chocolates La Trapa, de OpenDesde entonces y hasta el día de hoy, Trapa ha ido evolucionando e innovando para dar a cada público el chocolate que más le guste. Así, actualmente, en la tienda de la fábrica de los chocolates Trapa de Dueñas (www.trapa.com), además de poder comprar sus tabletas, bombones o sus famosos cortaditos, con dos finas y deliciosas capas de praliné y chocolate, acompañados con agradables trocitos de avellana, también se puede beber un chocolate a diferente temperatura, según la época del año. El caliente cuando hace frío lo conocemos todos, pero el frío cuando hace calor es todo un descubrimiento.

Descubrir las bodegas subterráneas

Todos los municipios de la ruta de este vino tienen sus barrios de bodegas, donde históricamente se ha elaborado el vino. Las bodegas tradicionales son subterráneas y sus fachadas generalmente son de piedra, a la vez que cuentan con elementos característicos en el exterior, Bodega subterránea, de Opencomo la zarcera, por donde se arrojaba la uva al interior para elaborar el vino, el respiradero, por donde salía el tufo, o el poyo, que era el lugar donde el propietario se sentaba y hablaba con otros vecinos mientras almorzaban. Por su parte, en el interior de la bodega se encontraba la prensa, las sisas, la viga de husillo, la pila y los depósitos para almacenar el vino (generalmente de barro, piedra con cemento) y/o grandes cubas de madera.

Lo cierto es que diversas bodegas que producen y comercializan vino en la actualidad poseen como complemento las bodegas tradicionales, bien para conservar vino o como elemento de enoturismo. También se puede comer en ellas, ya que algunas de estas bodegas-cueva se han trasformado en buenos restaurantes como el Bodegón el Ciervo (www.bodegonelciervo.com), en Cabezón de Pisuerga, o la bodega La Cueva (www.bodegalacueva.com), en Mucientes. En cualquier caso, donde quizás mejor se puede conocer lo que es una bodega tradicional es en las visitas que organiza la Oficina de Turismo de Cigales. Eso sí, como anécdota de la visita no hay que olvidar preguntar de dónde viene el dicho “joder la marrana”.

Dormir como un rey

No se sabe con certeza si en la Posada Real Concejo Hospedería (www.concejohospederia.com) durmió alguna vez un rey, pero este lugar, que antes fue castillo y palacio y cuyos orígenes se remontan al siglo X, bien podría haberlo acogido. En todo caso, el viajero de hoy se siente allí como tal, en un ambiente acogedor con un edificio de gran valor histórico y monumental que conserva los suelos y paredes originales. En sus 10 habitaciones, las tradicionales vigas de madera, las paredes de piedra y el mobiliario recuperado, conviven con su moderna decoración y las comodidades más actuales, a la par que todas ellas están totalmente equipadas con mobiliario de época; en tanto que las 4 suites disponibles complementan además lo anterior con jacuzzi, salones de lectura y descanso. Se adorna todo con diferentes patios y terrazas y un entorno cuidado, exclusivo y diferente para disfrutar de una gastronomía de primera línea en su restaurante Hospedería Concejo, de Open“El Sueño del General”, que sirve cocina castellana con toques creativos (no hay que perderse el plato “vino en tres texturas”, una manera de convertir el vino en postre). Además, en este alojamiento ideal no podía faltar desde luego una gran bodega con caldos de elaboración propia.

Hay que tener en cuenta además que en esta hospedería se trabaja con la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. De hecho, toda la energía eléctrica que se consume proviene de un huerto solar situado a unos cientos de metros del hotel, y en esa misma línea, las zonas comunes se iluminan mediante sensores de movimiento y con un ordenador se optimizan los consumos de luz y climatización.

El conjunto forma parte de la marca de “Excelencia Posadas Reales de Castilla y León” y en 2016 fue elegido mejor alojamiento enoturístico entre todas las rutas del vino que forman parte de ACEVIN.

Saborear la cocina de la tierra

En la “Ruta del Vino Cigales” la gastronomía ocupa desde luego un lugar fundamental, tanto por la calidad de los productos que se cocinan, como por los cocineros que elaboran los platos y por los distintos tipos de restaurantes donde se pueden degustar sus manjares, bañados con los ricos vinos de la DO Cigales.

En concreto, destacan como especialidades gastronómicas el lechazo asado en horno de leña, las chuletillas a la brasa, la sopa castellana, Gastronomía de la ruta del Vino de Cigales, de Openel estofado de lenteja pardina, las salchichas al vino y los productos de la matanza. Pero también es preciso resaltar el excelente pan y los postres, como el arroz con leche y los quesos de oveja con miel del Cerrato; productos amparados todos ellos por las marcas de calidad “Tierra de Sabor” o “IGP Lechazo de Castilla y León”.

Una cocina innovadora junto con la tradicional que se puede disfrutar en restaurantes como La Dama de la Motilla (www.ladamadelamotilla.es), en Fuensaldaña, o la Parrilla del Escudero y La Casa de la Pradera y el Camino Real en Dueñas o el Mesón Cigales. Aunque tampoco deben olvidarse los pinchos y raciones de los muchos bares y mesones especializados como el Gastrobar Clandestino, Las Barricas, El Moral, Zocha o el bar A tu Vera, en el mismo Cigales.

Y, naturalmente, deleitarse con sus vinos

En el camino de la ruta no faltarán evidentemente momentos ni lugares para disfrutar con los vinos de Cigales, pues ya hemos dicho que son más de 1.200 las bodegas subterráneas que a lo largo de la misma reflejan la cultura del vino que existe en cada localidad de la ruta.

Al respecto, es preciso señalar que la Denominación de Origen Cigales dispone de unos vinos rosados y tintos de calidad que han sido premiados en numerosos certámenes, tanto nacionales como internacionales. Predomina, eso sí, la variedad de uva del tempranillo de viñedos viejos plantados sobre unos suelos muy característicos de cantos rodados, pero se están trabajando también las nuevas variedades sauvignon blanc, cabernet sauvignon, merlot y syrah, que complementan a las principales: Bodega Museum, de Opentempranillo, garnacha, albillo y verdejo. Los rosados de Cigales son caldos más modernos, aromáticos y apetecibles, aunque desde 2011 en la zona también se elaboran blancos, espumosos y dulces.

Desde luego, cada bodega de la ruta merece ser explorada, y si bien unas son más grandes y otras más modestas, en todas nunca faltará un vino para catar. Unas buenas opciones son las bodegas Concejo, Remigio de Salas Jalón, Valdelosfrailes, Lezcano–Lacalle, Alfredo Santamaría, Frutos Villar, Finca Museum, Hijos de Félix Salas, Hiriart, César Príncipe, La Legua, Sinforiano Vaquero, Salvueros o la Cooperativa de Cigales. Amparadas bajo el Consejo Regulador D.O. Cigales abren sus puertas para que los amantes del buen vino prueben sus caldos.

Más información sobre horarios de apertura y para concertar visitas en www.rutadelvinocigales.com.

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Sobre el autor

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