Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Opinión  >  Economía/ Entorno social  >  Artículo actual

Herederos y desconocimiento de un seguro de vida a su favor

Por   /   18 diciembre, 2018  /   Sin Comentarios

Por Urtzi González, Abogado de Sanahuja & Miranda, Despacho de asesoramiento integral para particulares y empresas.

 

Resulta muy habitual que los herederos de una persona fallecida ignoren que el causante contrató un seguro de vida, ya fuera un contrato de seguro de vida independiente o asociado a un préstamo hipotecario. En estos casos de incertidumbre, se preguntan cómo averiguarlo o qué pasos jurídicos se deben dar para saber si existía o no dicha contratación.

Lo cierto es que, al ser un contrato privado, suscrito entre el asegurado y una aseguradora, si el asegurado no informó en vida a sus herederos de la contratación de ese seguro, su existencia no tiene por qué ser conocida por éstos. Claro que, en ese caso, el problema radica en que los eventuales Seguro de vida, de Sanahujabeneficiarios de un seguro de vida pueden tener un derecho de cobro contra la aseguradora y, sin embargo, desconocerlo.

Para evitar este tipo de situaciones, se creó en su día el Registro de Contratos de Seguro de Fallecimiento, regulado mediante la Ley 20/2005 de 14 de noviembre sobre la creación del Registro de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento y el Real Decreto 398/2007 que la desarrollase. De esta manera, sirve para poder localizar dicha contratación bien directamente por los interesados o por terceras personas, así como por seguridad jurídica.

En cualquier caso, por disposición de dicha normativa, las entidades aseguradoras se encuentran obligadas a inscribir los datos de los seguros de vida vigentes en el citado Registro, bajo pena de incurrir en responsabilidad frente a las personas interesadas, y sin perjuicio de las sanciones de índole administrativo que les pueden ser impuestas en caso de no hacerlo.

En este sentido y respecto a la responsabilidad frente a los beneficiarios, se podría dar la situación de que un eventual beneficiario se hubiera podido ver privado, por desconocimiento, de la posibilidad de disponer de la suma dineraria objeto de indemnización por muerte. Y hablamos de cantidades que en muchos casos pueden superar los 100.000 euros. De esta manera, todos los daños y perjuicios derivados de no haber accedido al cobro de dicha indemnización, si se acredita que el beneficiario no tuvo conocimiento del seguro por otros medios, serán a cargo de la aseguradora y podrán reclamarse por el afectado.

Por otro lado, y además del citado deber de las aseguradoras, también los notarios que realicen la partición de una herencia o la disposición de bienes de una persona fallecida están obligados a consultar el Registro de Contratos de Seguro de Fallecimiento, a fin de informar a los herederos de la existencia de estos seguros (en caso de no hacerlo, entendemos que también podrían incurrir en las responsabilidades antes descritas para las aseguradoras).

Por todo ello, se recomienda a las personas que pudieran creerse beneficiarios de un seguro de vida suscrito por su causante que, además de revisar toda la documentación del fallecido, soliciten un certificado de los seguros de vida contratados por aquél y que estuvieran vigentes en la fecha de su defunción. Para ello, sólo se requiere el pago de una tasa y aportar el certificado de fallecimiento del causante.

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *