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Retos para la disponibilidad de datos en el “Internet de las cosas”

Por   /   20 abril, 2015  /   Sin Comentarios

Álvaro Jerez, de VeeamPor Álvaro Jerez, Director de Canal de Veeam Iberia, Filial española de la multinacional de soluciones de disponibilidad para los data centers.

 

Dar el paso hacia el denominado “Internet de las cosas” (IoT), que supondrá que todo estará conectado a la Web, desde la nevera, la televisión, las zapatillas para correr o hasta el reloj de pulsera, creará nuevos retos para la disponibilidad de datos, tanto para los individuos como para las empresas.

IDC asegura que la adopción de productos y soluciones IoT crecerá de forma muy significativa en los próximos años en todo el mundo, pasando de 1,9 billones de dólares en 2013 a 7,1 billones de dólares en 2020. De hecho, dos tercios de los clientes planean comprar tecnología conectada para sus hogares antes de 2019 y casi la mitad tiene pensado adquirir tecnología que puedan llevar encima.

Esto va a suponer una presión considerable para las empresas que ofrecen servicios TI. Entre otras cosas, porque los clientes tienen grandes expectativas y consideran que los datos, que se almacenan cada vez más en la “nube”, deberían estar disponibles en el momento y lugar que los necesiten; ya sea el historial de kilómetros recorridos, la carpeta compartida o las fotografías de la familia. Y esto significa que las empresas que dan soporte y almacenan los datos deben ser un ejemplo de la empresa permanentemente activa al proporcionar disponibilidad constante. Y desde luego, también es necesario proteger los datos contra pérdidas y accesos no autorizados, de modo que los clientes se rebelan contra las empresas que fracasan a la hora de tomarse en serio las preocupaciones relacionadas con su privacidad, y leyes como las de la Agencia Española de Protección de Datos (AGPD) les respaldan.

La cuestión es que, a medida que las empresas recopilan y almacenan más y más datos sobre individuos, la carga que supone proteger estos datos aumenta. Por ejemplo, una televisión conectada a Internet genera registros centrales de todo lo que se ve, de los datos de la tarjeta de crédito, de lo que se ha descargado…; potencialmente, hasta de los chats por vídeo. Y las consecuencias para cualquier empresa que permita que los datos caigan en las manos equivocadas serían desastrosas.

Internet de los objetos, de PixabayDe manera que las empresas tienen que asegurarse de que se evita la pérdida de datos, lográndolo a través de una protección de datos casi continua, verificando la protección para garantizar la recuperación y utilizando un cifrado adecuado para proteger los datos de accesos no autorizados.

En los data center actuales, esto suele suponer la protección de los datos en dos centros físicos diferentes, además de proteger la conexión entre ambos. Pero si los “backups” se almacenan en la “nube”, también debe hacerse con el mismo nivel de protección.

Lo cierto es que cada vez se hará más hincapié en la protección de los datos mientras aún se encuentran en los dispositivos de usuario como teléfonos y portátiles. Pero la protección de extremo a extremo se está convirtiendo en una parte muy importante de una estrategia general de disponibilidad de datos.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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