Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Gestión/ Management  >  Ahorro/ Financiación  >  Artículo actual

¿Qué hago para salvar a mi negocio del desastre?

Por   /   5 diciembre, 2013  /   Sin Comentarios

Carlos Flores, escritorPor Carlos Flores, Escritor y conferenciante especializado en desarrollo empresarial y crecimiento personal (http://CarlosFlores.net)

 

Últimamente he recibido varios correos electrónicos de personas que me hacen la misma pregunta: “Carlos, mi negocio está al borde del desastre y estoy desesperado; ¿qué hago?”. Pues aunque las circunstancias que han llevado a cada negocio a esta situación son distintas, existen ciertos pasos que puedes seguir para salir de ella y salvar a tu negocio del desastre. Pueden ser los siguientes.

1.- Desconéctate del problema.

Einstein dijo en una ocasión: “No puedes resolver un problema estando en el mismo estado mental en el que lo creaste”.

Lo cierto es que he visto a muchos pequeños empresarios vivir durante semanas, inclusive meses, con la angustia de encontrar una manera de salvar a su negocio del desastre. Pero, como decía Einstein, no podrás encontrar una salida estando en ese estado mental de angustia y desesperación.

Sé que cuando estamos en una situación desesperada, muchas veces lo último que queremos hacer es dejar de lado el problema para resolverlo después. Queremos una respuesta ya. Pero para encontrar un espacio mental donde puedas generar ideas es indispensable que desconectes tu mente del problema y la dejes descansar. Una visita al teatro, al cine o al circo, una cena con tus seres queridos, un juego, un concierto o cualquier otra actividad que te haga deshacerte del estrés te dará el espacio necesario para separarte y posteriormente poder aclarar tus ideas.

Después de haberte desconectado unas horas, probablemente te darás cuenta de que el problema no es tan grave como parece. Pero eso sí: evita buscar este relajamiento en un bar o con bebidas alcohólicas. Ello solamente hará peor tu situación.

2.- Corta la “grasa”.

Una vez tengas la mente clara, es el momento de empezar a cortar todo aquello que ha llevado tu negocio a la situación en la que está. Y en ese sentido conviene revisar distintas cuestiones:

– Finanzas. Dale un vistazo a tus reportes financieros de los últimos 6 meses. Los mismos son la radiografía de tu negocio y te ayudarán a darte cuenta de todos aquellos gastos innecesarios en los que se incurre cada mes.

– Proveedores. Con acceso a la información global por medio de Internet es posible encontrar proveedores que te ofrezcan los productos o servicios que necesitas para hacer funcionar tu negocio a precios más accesibles, de mejor calidad o con condiciones de pago que se adapten mejor a tu situación.

– Clientes morosos. Los clientes que no pagan pueden hundir un negocio en cuestión de semanas. Habla con ellos para crear planes de pago que te ayuden a cobrar las deudas. En el peor de los casos, puedes considerar la contratación de una firma de cobros, pero debe ser tu última opción.

– Empleados. ¿Cuándo fue la última vez que recibieron entrenamiento? Recuerda que un empleado mal formado será un empleado que no dará lo mejor de sí en el trabajo. No asumas que por recibir su cheque cada mes tus empleados se auto-motivarán para hacer bien su trabajo. El entrenamiento y la motivación constante son gran parte del éxito en cualquier negocio.

3.- Habla con tu grupo “maestro”.

No trates de resolverlo todo por ti mismo. Ten un grupo de soporte que te ayude a ver la situación desde otro ángulo. Tu grupo “maestro” puede estar conformado por tu contable, tu abogado, tu banquero, tu consultor de mercado o tu experto de ventas. Salvar a un negocio, de Free DownloadTambién es importante pertenecer a un grupo de emprendedores, como las Cámaras de Comercio. Al pertenecer a esta clase de grupos conocerás a otros empresarios que posiblemente han atravesado por la misma situación y podrán darte ideas para salir de ella.

4.- Trabaja con lo que tienes.

Steve Jobs y Steve Wozniak comenzaron Apple en un garaje. Mary Kay empezó su imperio desde su casa. Mark Zuckerberg y Eduardo Saverin fundaron Facebook en su dormitorio de la universidad. Si estos emprendedores hubieran esperado a tener en sus manos todos los recursos que deseaban para comenzar sus imperios, posiblemente nunca lo hubieran hecho. Por el contrario, usaron los pocos recursos que tenían y enfocaron su esfuerzo en crear productos y servicios innovadores y de calidad. Haz lo mismo.

5.- Expande tus conocimientos.

Hay disponible una gran riqueza de conocimiento donde puedes encontrar la respuesta que buscas: libros, audio libros, seminarios, libros electrónicos y clases en escuelas, aunque si asistes a clases, asegúrate antes de inscribirte en un curso que el profesor tiene experiencia verdadera por ser dueño de una empresa o por trabajar en una. Muchos catedráticos imparten conocimientos que son totalmente válidos en el aula de clases pero completamente inservibles en el mundo real. También puedes expandir tus conocimientos con recursos online.

6.- Sé entusiasta.

La palabra entusiasmo proviene del griego “entheos”, que significa “que lleva un dios dentro”. Cuando tu negocio no va por el camino que tú quisieras, es precisamente el momento en el que tu entusiasmo y amor por el mismo debe hacerse notar más. Si tus empleados, proveedores y clientes perciben tu miedo y angustia, posiblemente comenzarán a buscar a otra persona con quien trabajar. Sigue adelante con la frente en alto y con tu mirada fija en los objetivos que quieres lograr.

Imagen cortesía de cooldesign / FreeDigitalPhotos.net

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *