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La toma de decisiones de inversión en renta variable

Por   /   9 octubre, 2014  /   Sin Comentarios

Francisco López Velayos, de SG-CIBPor Francisco López Velayos, Responsable de Formación de Productos Cotizados de Société Generale-CIB España, Entidad especializada en banca corporativa y de inversión.

 

La evolución de la renta variable española en el último año, medida a través del selectivo Ibex 35, ha sido muy positiva, con alzas de un +16% aproximadamente desde octubre de 2013 hasta la actualidad.

Acceder a la renta variable está al alcance de cualquier interesado y a través de una gran variedad de productos o instrumentos de inversión, más o menos complejos, que ofrecen diferentes perfiles de riesgo donde, los más arriesgados, ofrecen también un mayor potencial de rentabilidad y viceversa.

Ante ello, el inversor interesado en participar de la renta variable debe responder a las siguientes preguntas:

1.- ¿Estoy preparado para asumir pérdidas?

La inversión en renta variable (acciones, índices, materias primas, divisas…) es variable, porque se puede tener un rendimiento positivo o negativo. El ser humano no está preparado psicológicamente para perder, ya que no es algo innato en nuestra naturaleza, pero sí algo que se puede aprender y aceptar. En cualquier caso, la inversión en renta variable conlleva la posibilidad de perder, y en ese caso, aumenta el estrés del inversor, lo que puede afectar a sus próximas decisiones de inversión. De lo que se trata es de perder poco, aunque sean muchas veces, y ganar mucho, aunque sean pocas veces, para tener un resultado positivo y sostenible.

2.- ¿Me puedo dedicar a la inversión en renta variable?

Antes de invertir, hay que hacer una planificación financiera para conocer la situación personal, poder adquisitivo, capacidad de inversión, expectativas futuras, etc. De esa planificación saldrá la posibilidad o no de destinar un efectivo a la inversión en renta variable. Por otro lado, las capacidades personales y situación profesional limitarán el tiempo que se puede dedicar al seguimiento de la inversión y, por tanto, condicionará el tipo de operativa y los productos a utilizar. Un asesor financiero nos puede ayudar a hacer la planificación financiera.

3.- ¿Qué conocimientos tengo sobre renta variable para tomar las decisiones acertadas?

Los estudios más recientes sobre lo que se denomina las “finanzas conductuales” (“behavioral finance”) indican que el éxito de la inversión en renta variable depende en un alto porcentaje (65%) de la psicología del inversor, de un porcentaje menor (25%) de la gestión monetaria o la respuesta la pregunta cuánto invertir y de un escaso porcentaje (10%) del método de inversión o trading.

4.- ¿Cuáles son mis objetivos con la inversión en renta variable?

Hay que ser realista: el capital inicial destinado a la inversión en renta variable va a condicionar los rendimientos futuros. Y no es realista esperar tener plusvalías de 25.000 euros al año, si el capital inicial destinado a la inversión es de 50.000 euros, porque se trata de una rentabilidad del 50%, difícilmente recurrente. Otro caso distinto sería esperar ingresar los 25.000 euros al año partiendo de un capital inicial de 250.000 euros.

En cualquier caso, la toma de decisiones de inversión en renta variable va a estar condicionada por el instrumento de inversión a utilizar: acciones, ETFs o fondos cotizados, fondos tradicionales, futuros, productos cotizados, etc.

En ese sentido, a medida que aumenta la cultura financiera del inversor, la inversión tradicional en acciones y fondos se ve complementada con productos más sofisticados que ofrecen una mayor variedad de estrategias, apalancamiento, o que dan acceso a activos más exóticos (materias primas, divisas).

Lo cierto es que, entre el abanico de instrumentos de inversión que dan acceso a la renta variable, los productos cotizados ofrecen transparencia y liquidez al tratarse de productos de inversión cotizados en un mercado organizado y regulado como es la Bolsa, y disponer de liquidez garantizada por un creador de mercado (Market Maker) que ofrece contrapartida continua posibilitando la negociación activa de los mismos.

Los productos cotizados ofrecen un “extra” sobre la mera inversión en acciones, si bien también necesitan de un estudio previo para su correcto uso. De hecho, son productos de inversión referenciados a un activo (sea acciones, índices, materias primas y divisas) que ofrecen la posibilidad de invertir al alza, a la baja e incluso, en mercados laterales, y además, en muchos casos, con un alto apalancamiento, lo que se traduce, en un efecto multiplicación que amplifica las variaciones del activo de referencia tanto a favor como en contra.

Poco presupuesto para inversión, de Free DownloadEn concreto, la oferta de productos cotizados en España es amplia, entre la que destaca:

– WARRANTs. Otorgan a su poseedor el derecho teórico a comprar (“warrant CALL”) o vender (“warrants PUT”) un activo subyacente, a un precio establecido (“strike” o precio de ejercicio) y hasta una fecha determinada (“vencimiento”). Permiten posicionarse en un activo con una inversión mucho más pequeña que el precio del activo, consiguiendo un efecto palanca que se traduce en un efecto multiplicación; es decir, los warrants amplían las variaciones del activo subyacente en su precio.

– MULTI. Siguen la evolución de índices Ibex 35 con apalancamiento diario y constante de 5 veces. Permiten invertir al alza y a la baja y son productos adecuados para desarrollar estrategias de corto plazo o intradía.

– STAYHIGH y STAYLOW. Simplifican la decisión de inversión, puesto que lo único que tiene que decidir el inversor es si un activo se va a mantener por encima o por debajo de un nivel de “barrera” a lo largo del plazo de inversión. Los “StayHigh” y los “StayLow” dan derecho a recibir un importe fijo de 10 euros en la fecha de vencimiento, siempre que el activo subyacente no toque el nivel de “barrera” del producto.

– INLINE. Adecuados para mercados laterales, otorgan el derecho a recibir un importe fijo de 10 euros en la fecha de vencimiento, siempre que el activo subyacente no toque alguno de los límites (superior o inferior) que definen su rango, porque si el activo toca alguno de los límites el “inLine” vence anticipadamente sin valor. Por ejemplo, un “inLine” sobre Ibex 35 con rango 8.500–12.500 y vencimiento a 19 de diciembre de 2014.

La tendencia de la industria de productos de inversión es a ofrecer a los inversores instrumentos que simplifiquen la toma de decisiones de inversión, que ya es compleja de por sí. Un claro ejemplo de esto son los “inLine”, “StayHigh” y “StayLow”, donde el inversor tiene que seleccionar el producto (de la oferta existente) que se adecue a sus expectativas de evolución futura en un activo.

Imagen cortesía de Serge Bertasius Photography / FreeDigitalPhotos.net

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Sobre el autor

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