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Errores por los que pymes y autónomos pierden dinero

Por   /   16 julio, 2020  /   Sin Comentarios

Por Keyandcloud, Plataforma de facturación electrónica.

 

¿Ha medido alguna vez lo que le cuesta a su empresa perder un cliente? o ¿lo que cuesta repetir un trabajo ya realizado, los retrasos en entregas o atender quejas y reclamaciones? Desde luego, hacer las cosas mal cuesta dinero, y mucho. De hecho, algunas empresas pueden perder cerca del 25% de su volumen de facturación por no hacer las cosas bien.

En esa línea, hay que tener en cuenta que un cliente satisfecho comenta con una media de cuatro personas su experiencia satisfactoria con una marca, mientras que si esa experiencia no ha sido buena lo comentará Tecnología en pymes y autónomos, de Keyandcloudcon al menos 10 personas. Por ello, las grandes empresas realizan importantes esfuerzos en temas de calidad, no solo en relación con los productos o servicios, sino también en sus procesos y organización.

Al respecto, lo cierto es que para muchas pymes es costoso mantener un departamento de calidad como en el caso de las grandes corporaciones, pero sí pueden implantarse una serie de medidas claves para mejorar notablemente la calidad del producto o servicio y paliar errores como:

  • No contar con la opinión del cliente

Una comunicación fluida con el cliente es fundamental para la buena marcha de cualquier negocio o empresa. Ello ayuda a identificar sus necesidades (actuales e incluso futuras) y las debilidades más frecuentes de la empresa. En cualquier caso, para averiguar lo que opina el cliente no es necesario realizar una encuesta formal, ya que una simple conversación formulando algunas preguntas sobre el servicio que recibe bastará para tener una valoración (conviene hacerlo con el máximo número de clientes posible). Con ello, hay que apuntar tanto lo bueno como lo malo, fortalezas y debilidades, y actuar para mejorar o potenciar aquellos aspectos críticos.

  • No revisar los canales de comunicación

La actividad de la empresa y de toda la organización debe estar enfocada a satisfacer las necesidades del cliente, por lo que resulta crucial tener controlados los diferentes canales a través de los que establecer comunicación con el mismo: consultas, correos, emails, ofertas, presupuestos, reuniones, entrevistas, quejas y reclamaciones, etc. Aunque es recomendable empezar por las quejas y reclamaciones, reconociendo los errores y aprendiendo de ellos, para mejorar la actividad de la empresa (también es fundamental documentar una a una cada queja o reclamación). De esta forma se puede comprobar si hay repeticiones por el mismo problema, o cuáles pueden afectar más negativamente a la imagen de la empresa, a fin de darles prioridad y analizar las causas.

  • Tener un catálogo obsoleto de productos o servicios

Los clientes tienen necesidades cambiantes, no son estáticos. Esto se traduce en que lo que se está haciendo hoy no servirá para mañana, porque todo cambia y cada vez más rápidamente. De ahí que es fundamental tener un catálogo de productos o servicios optimizado, donde aparte de las características básicas de los mismos, se destaquen novedades u otros requisitos actuales que den valor añadido (requisitos legales, de entrega, garantías, embalaje, mantenimiento, reciclaje). Esto aportará una ventaja competitiva a la hora de la negociación con los clientes.

  • No visualizar la actividad global de la empresa

La percepción visual es más intuitiva y más fácil de analizar. ¿Por qué no hacer entonces una foto a nuestra actividad, a nuestro negocio? Ello permitirá rebajar la complejidad a la hora de ver cómo interactúan las distintas partes del modelo de negocio en el conjunto de la empresa. Básicamente consiste en plasmar ideas y actividades en un dibujo con el objetivo de comprender las relaciones entre los elementos, identificar problemas, descubrir soluciones y llegar a nuevas ideas. Hay diferentes metodologías, pero si se empieza de cero, lo mejor es decantarse por el clásico diagrama de flujo del proceso.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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