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Humanistas y tecnológicos: el futuro es de los profesionales “híbridos”

Por   /   15 mayo, 2019  /   Sin Comentarios

Por David Reyero Trapiello, HR Business Partner & Strategic Projects de Sanofi, Filial para España y Portugal de la multinacional farmacéutica.

 

¿Cuáles serán las competencias profesionales de éxito en los próximos 10 años? ¿Cómo educar a nuestros jóvenes y a los profesionales ya asentados para lograr o mantener su empleabilidad en este entorno? ¿Cómo afrontar el futuro con sólidos cimientos y sin miedo a quedar fuera de juego?…

Si, cada vez es más difícil dar respuestas contundentes a estas preguntas, dado el profundo cambio del contexto empresarial. Y es que desaparecen vertiginosamente puestos y quedan obsoletas habilidades que antaño fueron muy valoradas, a la vez que surgen nuevas competencias y roles profesionales que parecen tener un gran futuro.

Lo cierto es que es evidente que los avances tecnológicos están transformando nuestros hábitos personales y las habilidades de éxito a nivel empresarial, lo que supone una gran oportunidad con múltiples ventajas. El “big data”, las redes sociales, la inteligencia artificial, el “blockchain” son sólo ejemplos de estas nuevas tecnologías. Integración de humanismo y tecnología, de PixabaySu valor es indudable y exponencial para potenciar la visibilidad, aumentar ventas, facilitar el aprendizaje y el acceso a contenidos a nivel mundial, mejorar el networking… y sobre todo para aumentar la competencia, ya que un profesional influyente tiene el mismo espacio que una multinacional en las redes sociales.

No obstante, el éxito perdurable no se logrará sólo con estos valiosos conocimientos tecnológicos y actitudes innovadoras. Porque la inteligencia emocional y una mirada humanista en el trabajo serán factores diferenciales de la empleabilidad laboral en una economía de la experiencia donde el “toque personal” será distintivo. Esto resulta crítico en una mayoría de puestos y, especialmente, en los directivos o con contacto frecuente con clientes internos o externos. Unas bases necesarias para innovar con acierto, tomar mejores decisiones y, en definitiva, lograr resultados mejores y más sostenibles.

En esa línea, en este “nuevo humanismo empresarial” destacan hasta 10 elementos básicos de la competitividad profesional futura:

1. Autoconocimiento: conocer las fortalezas y debilidades para avanzar con solidez.

2. Comunicación efectiva y empatía: conexión profunda con los demás construyendo en la diversidad y capacidad de contar historias (“storytelling”).

3. Trabajo en equipo: hábitos colaborativos, visión de éxito colectivo.

4. Pasión por los clientes: tanto internos como externos.

5. Curiosidad: estar abierto al mundo para innovar y a absorber experiencias y bagajes diferentes.

6. Motivación: capacidad de automotivación y conocimiento sobre cómo influir positivamente en los demás.

7. Gestión de la incertidumbre: toma de decisiones eficaz en la complejidad integrando las perspectivas racionales y emocionales.

8. Visión global: enfoque amplio más allá del área de especialización personal.

9. Resiliencia: buena gestión de los errores y la adversidad.

10. Liderazgo como servicio a los demás: desarrollo de personas con el objetivo de aflorar su mejor versión.

La realidad es que la tecnología y las redes sociales juegan un papel importante en el mundo actual. Y a la vez, cobra más fuerza que nunca la “inteligencia social”, que Daniel Goleman define como “la capacidad humana para relacionarse empáticamente con los demás”. En esta línea apunta el informe “10 habilidades para prosperar en la 4ª revolución industrial” del Foro de Davos, que menciona el pensamiento crítico en un entorno de “infoxicación” (exceso de información), la inteligencia emocional o la gestión de personas en organigramas cada vez más planos y líquidos como factores clave de éxito en 2020.

Así, los profesionales “híbridos” (tecnológicos y a la vez humanistas) serán los de mayor éxito a futuro si identifican y apuestan por su propósito vital (lo que en Japón llaman “ikigai”, la conjunción entre sus fortalezas laborales, un trabajo en el que disfrutan, un rol que el mundo necesita y por el que logran una retribución razonable). Su valor de mercado laboral se multiplicará al combinar pasión con talento e integrar lo mejor de la inteligencia artificial y humana: la potencia exponencial de análisis y aprendizaje del universo digital y la perspectiva humanista, poniendo a la persona en el centro y a la tecnología a su servicio.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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