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Las vacantes de trabajo ocultas y el “networking”

Por   /   3 diciembre, 2019  /   Sin Comentarios

Por Lee Hecht Harrison, División del Grupo Adecco especializada en la gestión de talento y en el acompañamiento a las organizaciones en sus procesos de transformación.

 

Conseguir un nuevo trabajo siempre es complicado, pero en el éxito de esa búsqueda y encontrar un empleo, hay desde luego varios factores que son determinantes ¿Cómo se accede entonces a todas las ofertas y vacantes disponibles?

Para tratar de responder a esta cuestión, lo primero es que hay que tener en cuenta que en el mercado laboral existen dos grandes dimensiones. Por un lado, la visible o mercado abierto, constituido por las ofertas públicas o de fácil acceso para el candidato. Y, por otro, existe también la cara no visible o mercado oculto, que hace referencia a esa cantidad de ofertas de empleo que no son visibles para la mayoría.

Respecto a estas últimas, se trata de vacantes que no son publicadas porque las empresas prefieren no hacerlas explícitas, cubriéndolas a través de promociones internas, acudiendo a sus propias fuentes de reclutamiento, bases de datos, intermediarios o referencias de personas de confianza o búsqueda directa. Red de contactos, de pixabayY la realidad es que este mercado oculto supone en nuestro país en torno al 75% de las vacantes, o incluso más, dependiendo en gran medida del perfil, sector o ámbito geográfico en el que se busque cubrir esa posición.

En este contexto, en Lee Hecht Harrison hemos a analizado ese mercado laboral oculto para ver su modelo de funcionamiento. Y entre las principales conclusiones de este análisis, destaca que una de las herramientas más efectivas para conseguir un empleo es, sin duda, la red de contactos, el conocido como “networking”, que contribuye en gran medida a cubrir muchas de las denominadas vacantes ocultas. De hecho, el “XIII Informe de Recolocación” ya revelaba los medios de acceso al mercado laboral por parte de los candidatos recolocados, apuntando a esta tendencia. Así, más de la mitad de estos profesionales (52%) consigue un puesto de trabajo gracias a la red de contactos.

Estos datos confirman una realidad de sobra conocida: los contactos son uno de los activos más valiosos en el mercado laboral y pueden ser clave para encontrar un empleo. Y es que las compañías valoran tener referencias positivas de los candidatos y prefieren contratar a personas que vengan recomendadas por alguien de confianza que ya está dentro de su entorno, como trabajadores, familiares, amigos, clientes, proveedores, etc. De esta manera, a través de la red de contactos, las empresas se ahorran costes en los procesos de selección y, al mismo tiempo, evitan publicar detalles de su estrategia empresarial, que puedan llegar a oídos de la competencia.

¿Qué es el networking?

En esencia, el “networking” es la gestión o utilización del “network” o red de contactos con el objetivo de compartir recursos u obtener información. Es un proceso natural que puede surgir en cualquier circunstancia: tomando un café, en una reunión con un proveedor, en el gimnasio… En definitiva, se trata del contacto entre personas que pueden ayudarse para satisfacer mutuamente sus necesidades. Es, por tanto, una relación de “win-to-win”.

En cualquier caso, y a pesar de que en España la consideración del “networking” se sigue ligando todavía al concepto de “enchufismo”, esa no es más que una visión reduccionista, demostrándose cada vez más que la red de contactos es una de las mejores aliadas a la hora de buscar nuevas oportunidades profesionales.

Porque lo cierto es que el “networking” es una relación bidireccional donde ambas partes aportan valor. Al contrario de lo que puede pensarse, se trata de la búsqueda de información valiosa y relevante, no de pedir trabajo directo o vacantes; es decir, los contactos no proporcionan un empleo, sino la información que ayudará a conseguirlo. Además, es importante tener en cuenta que una empresa no contrata a alguien si no existe una necesidad real y si el candidato en cuestión no aporta el perfil y valor requerido.

¿Cómo hacer networking?

Lo primero es planificar una estrategia y tener claro lo que se quiere conseguir. Para empezar a construir la red de contactos, hay que plantearse un objetivo. Pero a continuación es muy importante también definir el tipo de personas que pueden ayudar a conseguir el objetivo, es decir, a quién incluir en la red de contactos para alcanzar el propósito fijado.

¿Y qué cantidad de contactos puede tener un profesional a su alcance? Si tiene cierta experiencia, puede llegar a tener entre 1.500 y 3.000 contactos. Para ello es necesario rastrear entre amigos, familiares, antiguos clientes, ex compañeros de trabajo, etc. Y una vez identificados, hay que cuidar la red que se elabora, comunicando avances y aportándoles información que les pueda resultar interesante. Con todo ello, además, activar la red de contactos acelerará la incorporación a un nuevo proyecto profesional, ya que permite acceder a información sobre el mercado, tendencias y oportunidades. Estos contactos están al alcance de todos, funcionan y ayudan a cualquier candidato. Pero es muy importante manejarlos con destreza y gestionarlos adecuadamente para diferenciarse de otros candidatos en un proceso de selección.

Eso sí, para trabajar efectivamente el “networking” se debe tener un mensaje claro y conciso que transmita cuál es el objetivo final, el valor añadido y en qué te puede ayudar la otra persona. Y también hay que tener en cuenta que una red de contactos eficaz no se puede construir en un día. En este sentido, es importante aprovechar los momentos de éxito laboral y las oportunidades que brinda el hecho de estar empleados. Y es en esa situación cuando hay que empezar a alimentar el “networking” día a día y convertir en un hábito la incorporación de nuevos contactos dentro de nuestro ecosistema de trabajo.

También hay que considerar que identificar y generar oportunidades es esencial para crear contactos: la capacidad de ver y ser vistos en congresos, ferias, eventos, colegios profesionales, comunidades virtuales… todos son lugares propicios para conseguir aliados. La meta final será la creación de nuevos contactos que ayuden a encontrar en un futuro un nuevo puesto de trabajo e incluso llegar a la oferta antes de que salga al mercado.

Consejos para mantener una red de contactos

Para que la red de contactos sea efectiva y sostenible, es necesario saber utilizarla correctamente. Y lo principal es interaccionar con las personas de la red periódicamente y hacer que no se enfríe el contacto. Puede ser a través del correo electrónico, redes sociales o cara a cara, si bien para este fin hay que calibrar y encontrar el equilibrio para mantener estas relaciones, de tal forma que la red de contactos tenga en mente a un posible candidato cuando surjan oportunidades.

En esa línea, se deben buscar espacios propicios para el beneficio mutuo: comunicar metas y éxitos, pero también pensar en el interés del interlocutor. Esta dimensión bidireccional de la gestión del “networking” implica que la red de contactos necesita ser cuidada y alimentada, manteniéndola al tanto de progresos y aportándole también información de utilidad.

Por otro lado, la falta de seriedad, de compromiso y la ansiedad son enemigos claros del “networking”. Si los contactos se están implicando con un profesional, necesitan tener la tranquilidad de saber que no les dejarán en mal lugar y que se actuará con respeto y compromiso, incluso cuando la propuesta no esté 100% alineada a los intereses. Por tanto, no se deberá recomendar nunca a una persona de la que no se tenga plena constancia de su valía profesional. Asimismo, no es aconsejable presionar y exigir demasiada responsabilidad a nuestra red de contactos, puesto que, aunque la intención sea ayudar, si el objetivo no está a su alcance, se sentirán frustrados por no poder darlo y se corre el riesgo de que acaben evitando la relación.

Al margen de todo ello, en concreto proponemos las siguientes siete claves generales para el éxito en la construcción de una sólida red de contactos:

– Generar una base de datos propia, basada en los intereses y objetivos de cada uno.

– Tener a mano información concreta y clara sobre los contactos que se mantienen. Tan importante es tu objetivo como lograr aportar valor en los objetivos de tus contactos.

– Se trata de un canal excepcional para transmitir la marca personal.

– La proactividad es un punto clave en el proceso.

– Utilización de redes sociales adaptadas a tu objetivo.

– La comunicación, si se produce, habrá de ser veraz, transmitiendo así seguridad.

– Escuchar más, hablar menos. Preguntar, cuidar de los detalles, mostrar interés y respeto.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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