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Líneas para impulsar una marca

Por   /   18 enero, 2021  /   Sin Comentarios

Por netRivals, Sistema de monitorización de precios en tiempo real.

 

Contar con clientes fidelizados, junto al reconocimiento y la percepción de la marca, son factores cruciales si se desea superar a la competencia. Sin embargo, estos factores no se pueden considerar objetivos inmediatos, sino que se tienen que trabajar a largo plazo, entendiéndolo como el centro de la estrategia de negocio.

En este sentido, las principales líneas de actuación para impulsar una marca son:

  • Nuevas líneas de producto

Se pueden crear nuevas versiones de productos ya existentes añadiendo características que permitan ofrecer una mayor variedad (nuevos colores, nuevas funcionalidades, embalaje renovado, más disponibilidad de tallas, etc.). Esto puede suponer invertir más dinero, pero, al final, se pueden obtener grandes beneficios de estas decisiones. Hay que tener en cuenta que una amplia gama de productos con nuevas características puede brindar Marca premium, de Pixabayla oportunidad de atraer a más clientes que previamente no estaban interesados en los productos porque tales características no existían aún. Además, también se puede innovar a partir de un producto del que ya se dispone e intentar proporcionar más beneficios a los clientes.

En definitiva, invertir en innovación ofrece un mayor nivel de competitividad y una mayor base de clientes. Y en esa línea, atraer clientes más sensibles al precio y que antes no compraban los productos para ofrecerles una mejor relación calidad-precio puede convertirlos en clientes fidelizados.

  • Mejorar la relación calidad-precio

Esta es una tendencia muy común hoy en día: marcas que lanzan productos con menos características que las versiones “premium”, pero con una gran usabilidad. Los altos niveles de competitividad en el mercado hacen necesario que las compañías que deseen mantener su éxito hallen maneras de aprovechar las ventajas de las que ya disponen e intenten ampliar su base de clientes.

Lo cierto es que continúan apareciendo nuevos competidores que irrumpen en el mercado electrónico con productos de gran calidad a precios muy competitivos. Y es que aquellos tiempos en los que los clientes se mantenían leales a las marcas y no les importaba pagar los precios establecidos sin preocuparse mucho por comparar ya han quedado atrás. Así que las marcas que no se planteen cambiar sus precios deberían reconsiderarlo.

  • Nuevas maneras de vender en la era omnicanal

Las marcas se enfrentan a nuevos desafíos como, por ejemplo, emplear los canales de venta existentes. De hecho, las grandes superficies tienden a ofrecer precios más bajos que aquellos recomendados por los fabricantes y ello está empujando a las marcas a replantearse su estrategia de ventas.

Así, algunas de ellas siguen lo que está ocurriendo con los precios de sus productos en el mercado para alcanzar un consenso con los distribuidores. Otras, por su parte, han optado por vender sus productos ellas mismas aprovechando las ventas online para no perder su cuota de mercado.

En cualquier caso, el desafío consiste no solo en crear una marca que parezca más asequible y sea aceptada por un número mayor de clientes, sino que el objetivo reside en lograrlo sin dañar la percepción actual que los consumidores tienen de la marca. Y es que hay que evitar que el público crea que la calidad ha disminuido.

  • El precio justo

Si un producto o línea de productos no se diferencian significativamente de otros productos similares en el mercado, no hay tanto riesgo al reducir los precios. En ese sentido, la percepción de productos que ya se consideran de calidad media o asequibles tienen pocas posibilidades de disminuir aún más. Mientras, por otro lado, en productos “premium” con funcionalidades y características que son una auténtica prueba de la calidad y diferenciación del producto sí que se arriesga al rebajar precios.

Así, dar con el precio (¡el precio correcto!) que atraiga a más clientes implica mucho más que una mera reducción del precio. Hay que justificar esta estrategia delante de los clientes y aclarar la lógica tras los cambios. De otro modo, se estaría más expuesto a perder las percepciones de calidad que se hayan ganado con el tiempo.

Submarcas frente a marca “premium”

En conclusión, que es preferible invertir en nuevas líneas de productos o submarcas que en crear una nueva marca desde cero. Crear toda una nueva marca puede acabar siendo una mala decisión, al margen de que conlleva gran esfuerzo y trabajo, porque estamos hablando de crear otra marca desde cero. Eso sin contar con el hecho de que se estaría compitiendo con otras marcas ya establecidas y conocidas por su estatus de “precios bajos” o asequibles.

Mientras, al crear una submarca, se puede mejorar el posicionamiento en la categoría de marcas asequibles sin dañar la imagen de calidad de los productos “premium”, es decir, la marca matriz. Y es que se puede disponer de una línea de productos dentro de la marca que se conozcan por tener una mayor calidad o ser “premium”. Esos serían los productos incluidos en la marca matriz. Pero, por otro lado, la otra línea de productos que se perciba como más asequible o “con mejor precio” sería la que constituiría la submarca.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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