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Los nuevos factores de producción y el crecimiento de las aplicaciones basadas en datos

Por   /   29 noviembre, 2012  /   Sin Comentarios

La teoría de la economía clásica describe tres factores principales para la producción de cualquier bien o servicio: Tierra, Trabajo y Capital. Estos tres factores facilitan la producción, pero no se convierten en parte del producto final (tal y como lo haría una materia prima).

Brian Gentile, CEO at JaspersoftAunque se ha debatido mucho sobre estos tres factores y se han extendido a diferentes puntos en la evolución económica, creo que, hoy en día, en cualquiera de las economías avanzadas del mundo están muy anticuados. Incluso antes de este nuevo milenio, los factores principales de producción se han convertido sin duda en: Tiempo, Información y Capital. Sostengo que la relevancia que tuvieron la tierra y el trabajo ha disminuido, no del todo pero de forma medible, desde su predominancia durante los tiempos de la economía agraria e industrial. En un sentido, el ser propietario de tierras y emplear a mucha gente ya no guarda relación con una empresa valiosa y de éxito; aunque en ciertas industrias estos dos factores seguirán siendo predominantes (por ejemplo, la minería y la producción de energía).

En líneas generales, la tierra y el trabajo han cedido el paso a dos factores más importantes: tiempo e información. El tercer factor, el capital, ha estado y seguirá estando en cualquier economía capitalista de tipo occidental. O quizá, la capacidad de una empresa para levantar y desplegar de forma eficiente capital seguirá teniendo su predominancia histórica.

Porque el “capital” es un tema más propio de un artículo de tipo financiero más que de tipo tecnológico, nos centraremos en los agentes de cambio: tiempo e información.

Tiempo

Competir en base a la velocidad y tiempo ofrece una ventaja de mercado primordial: comprender y traducir las necesidades del cliente de forma rápida desde el concepto a la práctica determina la tasa de éxito de una empresa. En parte, la innovación tecnológica permite a todas las organizaciones competir en base al tiempo (y velocidad).

Muchas cronologías de las tecnologías describen adelantos tecnológicos que se han acelerado de forma marcada y constante, apresurándose aun más durante los últimos 40 años. Ahora, el “Internet de las cosas”, impulsado por el cloud computing y la ubicuidad de la red, las ganancias sin precedentes de potencia en los microprocesadores, los precios de la memoria en rápido declive (mientras las capacidades se han disparado) y el uso más eficiente de la potencia informática y energía (virtualización de casi todos los recursos informáticos) ofrecen nuevas posibilidades para reducir de forma drástica el tiempo de aprendizaje, innovar y ejecutar un plan de negocio.

Es bien sabido que Toyota ha desarrollado el “Prius” en 15 meses, utilizando técnicas y tecnologías específicamente diseñadas para acelerar su proceso de desarrollo de productos. Como el primer vehículo híbrido corriente, el “Prius” representa un importante volumen de desarrollo de software complejo (básicamente, es un ordenador con ruedas), que ofrece un buen estudio de caso tanto para ingenieros de software como de producción. Su velocidad desde el diseño, pasando por el desarrollo y despliegue, permite a Toyota permanecer delante de sus competidores y satisfacer mejor sus clientes. Para saber más sobre los conceptos que se encuentran detrás de “Competir en Base a la Velocidad,” se puede ver un interesante vídeo “Google Tech Talk” que proporciona una amplia ilustración.

Toyota ofrece un excelente ejemplo de cómo utilizar el “Tiempo” para conseguir una ventaja competitiva que se basa totalmente en poner más datos e información a trabajar, lo que nos lleva al segundo nuevo factor de producción.

Información

Muchos estudios se han hecho eco de la avalancha de datos y de su crecimiento, especialmente durante la última década. Un estudio de IDC, patrocinado por EMC, ha predicho que el volumen de información digital creada anualmente crecerá en un factor de 44 de 2009 a 2020, ya que todas las principales formas de medios (voz, televisión, radio, impresos) terminan el recorrido de analógico a digital. En una conferencia de la industria tecnológica en el verano de 2010, Eric Schmidt, de Google, advirtió sobre la oportunidad y la responsabilidad que este volumen de información representa.

La gente no está lista para la revolución tecnológica que está a punto de ocurrir.

En efecto, Google y muchas más empresas están prosperando en el epicentro de esta explosión de datos sacando provecho de ellos. Hasta cierto punto, representan modelos para cualquier organización para utilizar de forma más efectiva la información para beneficio propio.

Por ello, aprovechar la información como factor principal de producción significará reconocer y planificar de manera efectiva las cuatro “V” de los datos: Volumen, Velocidad, Variedad y Veracidad.

  • Volumen: El volumen de datos que se digitaliza, mantiene, securiza y luego utiliza. Es crucial conocer las necesidades actuales de la organización y un plan para su crecimiento.
  • Velocidad: La velocidad a la que los datos tienen que ser movidos, almacenados, transformados, administrados, analizados o metidos en informes para mantener la competitividad. Esto variará según la organización, aplicación o uso.
  • Variedad: Los diferentes tipos de datos, desde la fuente (origen) hasta el almacenamiento y uso, tienen que entenderse bien porque ahora, más que nunca, la competitividad requiere acceso a los tipos adecuados de datos. Desde ficheros planos antiguos hasta datos espaciales y sin estructurar, se tiene que establecer un plan.
  • Veracidad: La veracidad o calidad de los datos puede llevar a una comprensión y decisiones pobres que impiden el progreso u ofrecer una potente impresión de realidad que impulse una nueva comprensión e ideas. En última instancia, la calidad de los datos puede ser la frontera más importante.

Dominar las cuatro “V” permite estar en mejor posición para utilizar la información de forma amplia a fin de conseguir una ventaja competitiva. Para estar seguro, el amplio uso de información es clave debido a la necesidad de velocidad. Cuanto más se tarde en comprender y tomar decisiones, más probabilidades hay de que el competidor sea mejor estratega, utilizando las ventajas del tiempo y de la información para beneficio propio. Por lo tanto ¿cómo puede la comprensión analítica ser inculcada en más operaciones empresariales y alcanzar más rincones de la organizaciones? Mediante las aplicaciones de analítica.

El Auge de las Aplicaciones Basadas en Datos

Anteriormente, he escrito sobre el incremento drástico en el desarrollo y despliegue de aplicaciones de analítica para ayudar a proveer una mayor comprensión del negocio de forma más precisa donde y cuando se necesite. He descrito cómo las aplicaciones de ERP, CRM, entre otras aplicaciones de producción, se están convirtiendo en commodities y que el verdadero valor de los sistemas de información empresariales proceden cada vez más de las aplicaciones de analítica que coexisten dentro o al lado del sistema transaccional. La comprensión sacada de los datos transaccionales y las ideas nacidas de dicha comprensión crearán más valor que incluso las mejoras de proceso que pueden proceder de la captura de las transacciones.

Dichas aplicaciones basadas en datos son el manifiesto lógico de la explosión de la información y de la necesidad de aprovechar el tiempo para tener una mayor competitividad. Y lo más importante es que cualquier sistema de software que reúna o cree datos tiene la posibilidad (o la responsabilidad) de exponer estos datos en vistas analíticas, ayudando así a una empresa a descubrir patrones y conseguir una nueva percepción que, de otro modo, se perdería, lo que mejora el rendimiento. Pero, ¿cómo se verifica este enlace causal?

Por primera vez, la causalidad entre la toma de decisión basada en datos y el éxito de una organización ha sido probada en un estudio publicado por investigadores del MIT y de la Universidad de Pennsylvania (2011). Su informe empieza así:

Actualmente, el juicio organizativo está en pleno cambio fundamental – desde la confianza en el “instinto visceral” de un líder hasta cada vez más la analítica basada en datos. Al mismo tiempo, hemos presenciado una revolución de los datos; las empresas reúnen datos extremadamente detallados y propagan el conocimiento de sus consumidores, proveedores, partners y competidores. En particular desde 1993, la mayoría de las grandes empresas han invertido en tecnología ERP, SCM, CRM entre otras tecnologías de la información empresariales. Estos sistemas recogen terabytes de datos detallados sobre operaciones, proveedores, clientes entre otros aspectos del negocio, incrementando el volumen de datos de 10 a 1.000 veces más. Los teléfonos móviles, automóviles, sistemas de automoción de factoría entre otros dispositivos están instrumentados rutinariamente para generar flujos de datos sobre sus actividades, haciendo posible un campo emergente de “minería de realidad” para analizar esta información. Los fabricantes y comerciantes utilizan tags RFID para entregar terabits de datos sobre inventarios e interacciones con proveedores y luego introducir esta información en modelos analíticos para optimizar y reinventar sus procesos empresariales. De forma similar, los datos de clickstream y búsquedas de palabras clave recogidos de sitios web generan una plétora de datos, haciendo interacciones visibles y patrones que anteriormente solo se podían imaginar.

El estudio concluye probando matemáticamente que las empresas que optan por tomar decisiones basadas en datos tienen una productividad y rendimiento un 6% superior que sus otras inversiones y uso de las tecnologías de la información implicarían. Y estas empresas crean una mayor utilización de sus activos, rendimiento del capital común y el valor del mercado. Finalmente, los datos apoyan el valor que supone poner a trabajar los datos.

Adoptar los Nuevos Factores de Producción

El éxito en este nuevo terreno económico está basado en nuestro uso diferencial del tiempo y de la información, los dos nuevos factores de producción. Cada vez más, el aprovechamiento de la información de manera que cree una nueva comprensión e ideas vendrá de las aplicaciones basadas en datos. Las vistas analíticas proporcionadas por dichas aplicaciones se ven impulsadas por el volumen, velocidad, variedad y veracidad de los datos disponibles para una organización, lo que ofrece un gran incentivo para comprender y maximiza las características de datos dinámicos. La adopción de los nuevos factores de producción ya es un requisito. Es la competitividad económica la que está en juego.

Por Brian Gentile, CEO de Jaspersoft

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Sobre el autor

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