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Identificar a un mal jefe

Por   /   11 marzo, 2021  /   Sin Comentarios

Por Luis Fernando Rodríguez, CEO de Watch&Act, Consultora de negocio especializada en transformación y gestión del cambio.

 

¿Cómo son los jefes que destrozan los niveles de compromiso en las empresas? Esta pregunta es clave para identificar a los malos líderes, aquellos que ni quieren ni pueden aportar mejoras en los resultados de sus equipos. Pero señalarlos no es tarea fácil.

En ese sentido, nosotros tenemos una metodología propia, el modelo “Fourflags Engagement Model”, que permite reconocer el nivel de compromiso de estos responsables para establecer las soluciones pertinentes para cada situación.

Pero, ¿cómo son estos anti-líderes? Pues al respecto, el “Modelo Fourflags Express” define en cuatro bloques los perfiles de esos jefes capaces de echar por tierra todo el compromiso de sus empleados con la empresa:

– Cómo hace vivir la empresa. Es el primer bloque, en el que se aborda la valoración que los colaboradores tienen de la empresa y cómo el líder de ese equipo lo gestiona. Así, un mal jefe es aquel que hace creer a su plantilla: en una empresa sin sello (sin diferenciación competitiva en el mercado); Despedido por un mal jefe, de Pixabayen una empresa sin variedad y sin pasión por la mejora continua y por innovar; en una empresa en la que invertir en personas es un gasto y donde el desarrollo es visto como algo asimilable a un gasto; y en una empresa con cultura individualista y poco meritocrática

– Cómo se le percibe como jefe directo. En este segundo bloque se analiza la capacidad del jefe para convertirse en referencia y ejemplo para su equipo, en su calidad para repartir las tareas y evaluar a sus colaboradores y en su habilidad para poner objetivos adecuados. En este sentido, un mal jefe es aquel que: no es referencia y ejemplo a seguir para sus colaboradores; que no sabe ni pone buenos objetivos y no toma en serio el proceso de evaluación; y que no conoce bien a los profesionales de su equipo, incluyendo sus intereses, sus motivaciones las tareas que realizan, etc.

– Cómo hace que se viva el equipo. Este tercer bloque se centra en averiguar cómo el directivo genera compromiso a través de la gestión del equipo. Y para este análisis, se estudian dos variables: la forma en la que el equipo acoge a las nuevas incorporaciones, y la evaluación que se hace de los logros y la mejora continua. De esta manera, un mal líder es aquel que: no genera equipos colaborativos, sino sólo grupos de personas, y que no propicia espíritu de exigencia como equipo ni los recursos colaborativos disponibles.

– Cómo se perciben las tareas que se hacen en su departamento. En cuarto y último bloque se pone en el centro la pericia del directivo para generar compromiso a través de la gestión de las tareas que los profesionales desempeñan en su jornada cotidiana. Así, un mal jefe en ese sentido es aquel que provoca entre sus colaboradores que sientan: que lo que hacen no tiene un porqué; que no se hace lo que se debería hacer; que lo que se realiza no aporta valor; que no saben cuándo está bien lo que hacen o cuándo es suficiente; y que hacen muchas tareas que no se corresponden con la descripción del puesto que ocupan.

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Sobre el autor

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