Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Vivir/ Ocio  >  Cultura  >  Artículo actual

Lourdes: además de milagros, historia, naturaleza, deporte, gastronomía…

Por   /   28 junio, 2013  /   Sin Comentarios

Castillo de Lourdes unoPor Enrique Sancho, director de Open Comunicación, compañía especializada en comunicación y marketing.

Dicen los aficionados al ciclismo que éste es un lugar mítico,  a poca distancia de las cumbres del Tour de France (este año tiene su primera cita mañana), como el col de Tourmalet, el de Ardiden, Hautacam o del Soulor, y con carreteras y vías verdes aptas para cualquier nivel. Dicen los que aman la historia que su milenario castillo fue asediado por los sarracenos y por Carlomagno, pero jamás fue conquistado, y que sobrevivió a revoluciones y guerras sin apenas daños. Dicen los practicantes de la vida sana que aquí es posible hacer senderismo, jugar al golf, montar a caballo, pescar, hacer parapente o practicar deportes náuticos. Los que aman la naturaleza dicen que en pocos lugares se pueden encontrar tres parques o reservas de la Naturaleza a tan corta distancia y con tantos encantos. Villa del Santuario dosY dicen los amantes de la buena vida que aquí se come muy bien, que sus especialidades de foie gras, o “fromage des Pyrénées”, su sopa “garbure”, de verduras y carne, su “gâteau à la broche” y sus vinos “Madiran” (rojo y generoso) y “Jurançon” (blancos secos o dulces) son de lo mejor del sur de Francia.

Pero todas esas cualidades se quedan mudas cuando también se dice de este lugar que es mágico y milagroso, que es un centro místico y espiritual, que sus aguas sanan, que su luz, sus rocas, su aire son diferentes a los de otros lugares del planeta… Hablamos, claro, de Lourdes, una pequeña ciudad junto a los Pirineos Franceses convertida en el segundo centro de peregrinación mayor de Europa, en la segunda plaza hotelera de Francia y en destino obligado para más de seis millones de visitantes cada año.

Pero aunque esta es, sin duda, su mayor fuerza, no hay que olvidar todo lo anterior, porque en realidad Lourdes es un lugar que requiere cierto tiempo para descubrir todos sus encantos.

Gruta de apariciones tresEl visitante que llega por primera vez allí acude sin falta a visitar los santuarios, la inmensa explanada que reúne todos los días a decenas de miles de peregrinos, la cueva donde la Virgen se apareció a una niña analfabeta y le pidió por los pecadores del mundo… En realidad, no se trata de grandes monumentos, no hay importantes obras de arte, las construcciones son bellas pero no grandiosas. Así que lo que da a este sitio su ambiente especial es la gente: los cientos de voluntarios que arrastran con una sonrisa a los inválidos; los hombres y mujeres que prenden miles de velas en antiguos altares; las voces en multitud de idiomas que rezan o cantan… Y eso, para creyentes o agnósticos, es contagioso, porque enseguida se nota que es auténtico. Aquí no hay histeria, ni pasión desmedida, ni fervor desbocado; hay seriedad, recogimiento, cierto entusiasmo, hay fe… Mucha fe.

La historia de Bernadette

Casi al llegar, alguien cuenta la historia. La fría mañana del 11 de febrero de 1858, la adolescente Bernadette Soubirousette , que había cumplido 14 años el mes anterior, fue a buscar leña con su hermana y una amiga en las orillas del río Gave, donde la corriente solía arrojar pequeños troncos y pedazos de madera. Según su relato, Bernadette oyó un fuerte rumor de viento, pero al volverse vio que todo estaba tranquilo y que los árboles no se habían movido. Por segunda vez oyó el mismo rumor, pero entonces vio a una joven en el interior de la gruta. Era de su misma estatura, algo menos de metro y medio, y vestía de blanco con un lazo azul. Durante las siguientes apariciones apenas hablaron; Bernadette se refería a ella como “aquélla” o “señora” y solo en uno de sus últimos encuentros, de los 18 que hubo, reveló que era la Inmaculada Concepción. Entre medias, surgió un manantial milagroso, la Virgen pidió penitencia y que los sacerdotes construyeran una capilla. Aunque en su tiempo las apariciones de Lourdes levantaron polémica, finalmente fueron aceptadas por la Iglesia y sus fieles. Bernadette ingresó como monja, murió con apenas 35 años, fue declarada beata en 1925 y santa en 1933. Su cuerpo permanece incorrupto en el convento de San Gildard de Nevers.

Páginas: 1 2

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *