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Mejor que tu startup tenga pocos inversores

Por   /   20 abril, 2017  /   Sin Comentarios

Por Ad&Law, Firma especializada en servicios integrales de asesoramiento a startups y fondos de inversión.

 

Una de las dudas principales de los emprendedores es cuándo y cuántos inversores necesitará su negocio. Una cuestión fundamental, pues el número de inversores tiene un impacto directo sobre el funcionamiento y éxito de la empresa, por lo que es necesario que los emprendedores sepan a qué tipo de fondo deben recurrir en cada momento y cuáles son las exigencias que les van a plantear.

Así, algunas de las claves a tener en cuenta para fijar el número de inversores idóneo en una startup serían:

1- Cuantos menos inversores tengas, más fácil será tomar decisiones. El número de inversores puede llevar al desgobierno o mal funcionamiento de una startup. No es lo mismo informar, o incluso ponerse de acuerdo, con un único inversor que con 25. Un ejemplo lo encontramos en las juntas de accionistas, donde hasta convocarlas se convierte en un problema. Además, todos los accionistas tienen unos derechos mínimos y, si alguno posee más del 5%, posiblemente tendrá más derechos que el emprendedor deberá respetar. Emprender, de PixabayTodo esto supone un elevado coste económico y, sobre todo, de tiempo, ya que el emprendedor tendrá que compartir la toma de decisiones con sus inversores.

En ese sentido, las nuevas formas de captación de fondos, como el “crowdfunding” o la conocida como “Family, Friends and Fools”, han llevado a que el número de accionistas minoritarios se haya incrementado en los últimos años, dificultando la labor de los emprendedores. Para solucionarlo, es recomendable que, aparte de tratar que el número de accionistas sea reducido, es preferible que todos los accionistas suscriban el mismo pacto de socios, favorecer la sindicación de los accionistas y, una vez alcanzado cierto nivel de actividad, organizar un consejo de administración tratando que sea reconocido y representativo de los socios, al menos de la gran mayoría de ellos.

2- Cuantos más inversores tengas, menor será tu participación. El número de inversores tiene un impacto en la participación que posee de su negocio el emprendedor, sobre todo si han entrado en sucesivas rondas. Es decir, a mayor número, el “equity” del emprendedor suele verse más reducido. Y esto es muy importante a la hora de que el emprendedor mantenga su motivación y sus expectativas de ganancia en caso de éxito. Así que, si el negocio funciona y el emprendedor logra un “éxit” en nuestro país, donde no suele implicar más que algún millón de euros, éste acabará con el 20% o 25% de la empresa, por lo que sólo se llevará a casa su cantidad correspondiente, pese a haberse dejado la vida en el negocio. Pero si el negocio fracasa, el emprendedor se quedará sin nada o casi nada, ya que los inversores profesionales suelen imponer cláusulas de liquidación preferente si entran en una compañía.

Lo que busca cada inversor.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta lo que pretenden los inversores, porque lo cierto es que cada inversor suele buscar diferentes cosas y, dependiendo de en qué fase y situación se encuentre su startup, le convendrá uno u otro.

Así, los inversores conocidos como “3F” (“family, friends and fools”) suelen ser los primeros en llegar y no esperan nada a cambio, aunque los emprendedores pueden tener problemas debido a que se vean perjudicadas sus relaciones personales con quienes han apostado por su idea.

Mientras, los “business angels” son inversores profesionales que siguen de cerca su inversión, pero son flexibles y propensos al riesgo. Suelen estar en la empresa unos pocos años, por lo que sus expectativas de crecimiento son altas.

Los fondos de “venture capital”, por su parte, son inflexibles con sus criterios, asumen riesgos y esperan lograr un “exit” como máximo en los 5 años siguientes a su inversión con el objetivo de recuperar el 100% de la inversión total del fondo.

Entre tanto, los “family offices” no suelen tener sus criterios tan definidos, debido a que son vehículos de inversión de grandes patrimonios, lo que les lleva a depender de decisiones arbitrarias de sus accionistas. No suelen asumir tantos riesgos y, aunque buscan ser rentables, no tienen tantas expectativas de rentabilidad como los fondos.

Por último, los “corporate funds” son grandes empresas que compran participaciones en startups con el objetivo de adquirir su tecnología o “know-how” y que pueden tener la intención de posicionarse para lograr el control de la compañía en caso de éxito.

Están también los fondos de “private equity”, que aunque no suelen invertir en startups, empiezan a tenerlas en cuenta debido a los “exits”. Para ello, muchos han creado fondos que suelen entrar en fases avanzadas de las startups con el objetivo de salir a bolsa o fusionar la compañía para crear valor.

Ante todo este panorama, es preciso recordar a los emprendedores que, al final, la realidad del mercado y el día a día determinarán el número de inversores y, aunque no sea el número idóneo, lo fundamental es que el emprendedor lidere su proyecto de la mejor manera posible.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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