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España, con potencial para ser líder mundial en innovación energética

Por   /   14 enero, 2013  /   1 Comentario

Nuestro país cuenta con el potencial necesario para convertirse en líder en innovación energética a nivel mundial, siempre que las políticas públicas se reactiven con medidas más completas y flexibles, incluyendo un seguimiento más exhaustivo de los proyectos subvencionados, incentivos a la I+D en la regulación del sector eléctrico, mecanismos de apoyo a los emprendedores innovadores en el sector y una agenda estratégica que priorice tecnologías por las que apostar de manera decidida.

Esta es al menos la principal conclusión del informe “Innovación en energía en España. Análisis y recomendaciones”, presentado el pasado viernes en la Fundación Ramón Areces por el centro de investigación privado Economics for Energy.

Energías renovablesEste documento, que es fruto del trabajo de investigación más importante realizado en el último año por el centro, en colaboración con el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia Comillas y el Belfer Center for Science and International Affairs de la Harvard Kennedy School, defiende que los ahorros obtenidos por el sistema energético español podrían suponer más de 70 veces la inversión en I+D para algunas tecnologías. Esto refuerza sin duda la conveniencia de apostar por la innovación junto con la posibilidad de que el país se convierta en exportador de tecnología competitiva a nivel mundial y de alcanzar un sistema respetuoso con el medio ambiente y con un bajo riesgo de volatilidad en los precios.

En ese sentido, el diagnóstico realizado revela que los recursos destinados en España a innovación energética, sobre todo en relación con la gran inversión en energías limpias durante los últimos años, son muy deficitarios. De hecho, la inversión pública española por habitante en I+D en energía está por debajo de la media de la Unión Europea y supone apenas un 10% de la de Japón. Además, en España se dedica a la innovación energética menos de un 1% de lo que se gasta en total en energía.

La falta de inversión en este ámbito es especialmente grave por parte del sector privado. Y es que las empresas energéticas españolas dedican menos a I+D que las de otros sectores (en términos de porcentaje de inversiones en I+D sobre la facturación). En el caso concreto de las renovables, y en contra de la hipótesis inicial de que las primas incentivarían la innovación, las empresas españolas están por debajo de la media europea. Además, aunque la I+D energética española es más productiva que la media europea en términos de publicaciones, se queda muy por debajo en patentes internacionales e ingresos por exportación de energía.

El estudio analiza el ahorro que se podría conseguir en concreto en tecnología en el sistema energético español si aumentara la inversión en I+D en el sector. Así, tomando como referencia el horizonte 2030, en términos de máximo ahorro alcanzable destaca la tecnología fotovoltaica, con un potencial recorte de los costes de 8.000 millones de euros, seguida de la tecnología de captura y secuestro del CO2, con un ahorro posible de 4.500 millones. Por su lado, los biocombustibles y la solar alcanzan niveles cercanos a los 3.000 millones de euros para las estimaciones de máximo ahorro, mientras que las centrales de gas y la eólica presentan un potencial más modesto, situándose por debajo de los 1.000 millones.

Y en lo que se refiere a retornos, cuando se consiguen reducciones de coste suficientes para que la instalación de la tecnología resulte rentable, estos se disparan: el ahorro alcanzado puede llegar a representar 70 veces la inversión, como es el caso de la energía solar térmica de concentración; la tecnología fotovoltaica y los biocombustibles pueden alcanzar también retornos muy significativos, de hasta 50 y 45 veces la inversión, respectivamente; y los retornos de la eólica rondan el orden de 14 veces la inversión.

En este escenario, en el que quedan claros los beneficios potenciales de intensificar el esfuerzo en innovación energética, los autores del informe plantean reforzar y redirigir la inversión pública en este ámbito y poner en marcha medidas incentivadoras que han demostrado su eficacia en otros territorios.

En esa línea, en primer lugar, se plantea realizar un análisis estratégico de las prioridades en innovación que permita identificar las tecnologías en las que conviene especializarse en España, con un planteamiento flexible que haga posible reconducir el esfuerzo en función de los resultados. El informe considera imprescindible que este análisis cuente con la aportación de expertos académicos y del mundo empresarial, a la vez que sugiere la constitución de un órgano de apoyo al estilo del Consejo de Innovación en Energía estadounidense. Y a la hora de escoger líneas prioritarias, debe tenerse en cuenta su potencial de mejora, el nicho de mercado, las ventajas comparativas de España y los beneficios que se puedan derivar. A priori, en el estudio se apunta el potencial en energías limpias, sin excluir otras tecnologías.

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1 Comentario

  1. Me ha encantado vuestro articulo y me ha sabido a poco pero ya sabeis lo que dice el dicho «si lo bueno es breve es dos veces bueno». Me gustara volver a leeros de nuevo.
    Saludos

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