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Opinión

El Jefe: Ser o parecer

La sociedad de la imagen, en la que vivimos inmersos, puede distorsionar la realidad de quien manda en una organización. La apariencia de ser el jefe puede generar un beneficio a quienes, estando en puestos de dirección, no ejercen como verdaderos jefes, pero sí actúan como verdaderos actores.

16 Noviembre 2009por Manuel López Jerez. Consultor Estratégico Organizacional

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¡Parece ser usted el jefe! ¿O es usted el jefe? Cuando analizamos las características, los comportamientos y actitudes de quienes tienen la responsabilidad de dirigir personas, de gestionar equipos, obtenemos el resultado de que son jefes quienes se sienten jefes, quienes asumen el compromiso de conseguir unos objetivos beneficiosos para la empresa y para sus colaboradores.

La acomodación a un puesto directivo utilizando todo tipo de artimañas para asegurar la continuidad en dicho puesto, y su correspondiente buen sueldo, es el objetivo y el beneficio de quienes quisieran que el mundo empresarial no girara ni cambiara de temperatura, ni sufriera movimientos sísmicos en los mercados.

Afortunadamente, la vida continua, y cambia continuamente ofreciendo oportunidades de mejora empresarial, de retos organizativos, de rendimientos colectivos. Cambios a tal velocidad que no da tiempo para utilizar otra máscara y actuar en la siguiente escena.

Están quedando fuera de escena muchos directivos que se autoproclaman jefes avalados por la placa identificativa de su despacho, y no por la valoración y aceptación de sus colaboradores, que lo identifican como el responsable del mal clima laboral, de la desmotivación generaliza en la empresa, del elevado índice de absentismo y, finalmente, de los negativos resultados económicos.

¿Para quién es rentable “aparentar ser el jefe”? Es fácil la respuesta: para quien lo aparenta ser. Y ¿a quién perjudica tal apariencia? A la empresa en su conjunto, a todos los actores que participan en la generación y optimización de la productividad de una organización.

Si usted considera que actúa bajo el criterio de la apariencia de “ser el jefe”, reflexione sobre los grandes y graves perjuicios que puede estar causando a la empresa en la que ostenta el cargo de director, gerente, etc. Y también es muy importante que reflexione sobre su trayectoria profesional y sobre su desarrollo personal y profesional, en los últimos meses.

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