Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Opinión  >  Gestión  >  Artículo actual

Prácticas inadecuadas de las pymes sobre facturación electrónica

Por   /   5 febrero, 2013  /   Sin Comentarios

Sea por desconocimiento o por falta de infraestructura, empresas de todo tipo cometen errores a la hora de resolver sus necesidades de facturación, ya sea al modo tradicional o en el momento de la emisión, almacenaje y recuperación de facturas electrónicas.

Jorge Pascual de AnfixSegún el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (ONTSI), menos de la mitad de las pequeñas empresas españolas facturan de forma electrónica. Muchas de ellas ni siquiera disponen de firma electrónica o tienen problemas relacionados con la infraestructura informática de la empresa.

Lo cierto es que, aunque hoy día es un sistema probado, seguro y mucho más sencillo que la facturación en papel, los pequeños empresarios y los autónomos aún muestran desconfianza y dudas sobre la facturación electrónica. A ello contribuyen diversas prácticas al respecto que no ayudan a superar el miedo y la desconfianza. En concreto, las cinco prácticas inadecuadas sobre facturación electrónica más extendidas en las pymes españolas y que conviene erradicar son:

  1. Considerar a la factura electrónica carente de validez legal. Algo en lo que caen todavía algunas empresas, ya que desconocen que la factura electrónica es un equivalente funcional de la factura en papel. La factura electrónica consiste en la transmisión de las facturas o documentos análogos entre emisor y receptor por medios electrónicos (ficheros informáticos) y telemáticos (de un ordenador a otro) firmados digitalmente con certificados reconocidos. Para que sea legal solo hace falta que contenga los campos obligatorios exigibles a toda factura, estar firmada mediante una firma electrónica avanzada basada en certificado reconocido y ser transmitida de un ordenador a otro recogiendo el consentimiento de ambas partes.
  2. Considerar que un PDF es una factura electrónica. Esto implica que las facturas emitidas simplemente con formato PDF están mal formadas y no cumplen con los requisitos legales, pues para ello deben tener además una firma electrónica y cumplir con los requisitos anteriormente comentados de: autenticación (la firma digital identifica al firmante, es equivalente a la firma física de un documento); integridad (es posible verificar que los documentos firmados no hayan sido alterados por terceras partes), y no repudio en origen (el emisor no puede negar haber enviado el mensaje).
  3. Cometer errores de forma en el cumplimiento de la ley de facturación electrónica. Si bien es cierto que al inicio del uso de las facturación electrónica existía cierta confusión acerca de los formatos aceptados por la ley, la realidad apunta que son válidos aquellos que se acompañen de una firma digital reconocida que certifique la autoría de la factura.
  4. Mantener la creencia de que por ser autónomo o pyme es innecesaria y poco funcional la facturación electrónica. No sólo es extraordinariamente funcional, sino que en términos de seguridad, al ser un documento digital, permite hacer copias de seguridad de acuerdo con la normativa legal vigente de forma sencilla y rápida. Además, las nuevas soluciones “cloud” permiten custodiar la factura electrónica, así como gestionar su recuperación y consulta cuando se necesite, y desde donde se necesite con inmediatez y sin que la pyme precise contar con un departamento TI que atienda y resuelva todas las necesidades tecnológicas derivadas de la facturación electrónica.
  5. Pensar que los procedimientos caseros resultan más económicos que las soluciones profesionales adecuadas. Esta percepción se explica no tanto por la costumbre, sino porque la puesta en marcha de la infraestructura requerida para generar facturas electrónicas hasta hace poco era caro para algunas empresas, ya que precisaban de un personal TI, que no todas tienen, y se encontraban con una ley compleja que no siempre ha resultado fácil de interpretar. Con la llegada de soluciones de facturación electrónica en la “nube”, todas las incógnitas de esta derivada tecnológica quedan resueltas de forma sencilla, completa y conforme a la normativa vigente.

Por Jorge Pascual, Director General de Anfix, firma española especializada en desarrollo de software y aplicaciones profesionales.

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *