Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Informes  >  Conciliación  >  Artículo actual

Uno de cada cuatro trabajadores mundiales aceptaría una expatriación

Por   /   17 septiembre, 2013  /   Sin Comentarios

Nada menos que el 25% de de los trabajadores de todo el mundo aceptaría un traslado laboral si las circunstancias de su empresa así lo requiriera, e incluso otro 32% no vería tampoco mal su desplazamiento al extranjero siempre que el empresario cumpliera una serie de exigentes requisitos.

Expatriación de recursos humanosSegún detalla el informe “El Reto de la Movilidad global”, elaborado por BDO, multinacional de auditoria y servicios profesionales que entrevistó para la ocasión a 18.500 ciudadanos de 24 países, los más propensos al viaje serían los latinoamericanos (el 34%) y los naturales de África y Oriente Medio (32% en ambos casos), mientras que el interés desciende mucho en Asia Pacífico (24%), Europa (21%) y América del Norte (20%).

Dentro de esa dinámica, el destino preferido para el 34% de los entrevistados es Estados Unidos como primera opción de cara a un hipotético desplazamiento, en tanto que un 22% eligió preferentemente el Reino Unido, un 20% Australia y Canadá y un 16% se decantó por Suiza (entre los latinoamericanos, la cuarta parte elegiría España).

En cuanto al tipo de trabajadores que mayores oportunidades ven en desempeñar su profesión en otros países, los ‘telecos’, aquellos que se dedican a la IT y las personas relacionadas con la construcción (28%) encabezan la tabla. Por el contrario, los empleados del sistema financiero (21%) son los que menos decididos se muestran a la hora de desplazarse a otros países.

Para Ramón Portela, director del área de Capital Humano de BDO Abogados en España, la propensión de los trabajadores españoles a aceptar un desplazamiento laboral presenta sus propias particularidades. “En el caso de España, podemos identificar una mayor tendencia de jóvenes profesionales del sector de las ‘telecos’ y las tecnologías de la información a buscar oportunidades profesionales en otros países del entorno europeo, en los que pueden encontrar unas mejores condiciones para la venta y desarrollo de los productos tecnológicos que han desarrollado, bien trabajando como profesionales independientes o bien adaptando las estructuras societarias constituidas previamente en España”.

En cualquier caso, el traslado laboral de los trabajadores requerirá de un esfuerzo real por parte de los empresarios y no solo de una mera promesa de buenos incentivos, como son el trabajo asegurado, cercanía mediante avión, traslado para un máximo de dos o tres años, incremento salarial mínimo del 10% y gastos de cambio de vida pagados.

En realidad, el estudio considera cuatro tipos de trabajadores con respecto a las expatriaciones. El primero de ellos engloba a todos los empleados que aceptarían el trabajo, los cuales estarían dispuestos. Pero exigirían a cambio: que se trate de un traslado temporal que no supere los dos o tres años y contar con la garantía de recuperar su puesto de trabajo una vez se cumpla la repatriación (un 45% lo eligió como primera opción de una serie de 18 incentivos), así como uno o dos viajes al año al país de origen pagados por la empresa (considerada por un 43%), un viaje previo al destino para conocer las circunstancias laborales (43%), el pago de clases en el idioma del país de destino (42%), asistencia jurídica al cónyuge de cara a evitar problemas con inmigración y poder encontrar un trabajo futuro (42%).

El segundo grupo abarca a los directivos que aceptarían un nuevo puesto siempre también que tuvieran como alicientes el traslado temporal (45%), viajes pagados (44%), viaje previo para conocer el destino final (44%), formación lingüística (44%) y asesoría legal al cónyuge (43%).

A continuación estaría el grupo de dudosos, integrado por empleados que se muestran escépticos a la hora de aceptar un trabajo en otro país, pero lo podrían aceptar, aunque siempre que contaran con beneficios como garantía de repatriación (44%), la asesoría jurídica al cónyuge (38%), viajes pagados (37%), viaje previo para conocer el destino final (36%) y formación lingüística (35%), si bien cobran también valor decisorio peticiones como el colegio de los niños o la elección de un país con un idioma conocido.

El último grupo es el de los intocables y que por tanto no aceptarían un traslado. No obstante, la garantía de repatriación (18%), la asesoría jurídica al cónyuge (16%), viajes pagados (13%), viaje previo para conocer el destino final (13%) y formación lingüística (13%) son los estímulos ante los que mejor responderían si tuvieran que emigrar.

Imagen cortesía de Master isolated images/ FreeDigitalPhotos.net

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *