Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Opinión  >  Gestión  >  Artículo actual

El coaching como reductor del estrés laboral

Por   /   15 diciembre, 2020  /   Sin Comentarios

Por David Gómez, Coach de ASESCO (Asociación Española de Coaching).

 

Desde mediados del siglo XX, la preocupación por la salud de los trabajadores se ha incrementado considerablemente en España. Y con ello se hace referencia también desde luego a los riesgos psicosociales, como por ejemplo, el exceso de trabajo, la falta de control sobre él, la carencia de recompensas organizacionales y la ausencia de apoyo organizacional. Estos factores constituyen condiciones de trabajo adversas, Superar el estrés, de Pixabayy cuando se mantienen durante un largo período de tiempo, provocan estrés crónico que desemboca en problemas médicos y organizacionales.

Consecuentemente con esto, se concluye que todo ello constituye una pérdida importante de beneficios empresariales; sin olvidar que España presenta índices de absentismo laboral muy superiores al espacio Europeo. Pero además, según la Organización Mundial de la Salud, el estrés afecta de forma diferente a cada persona; y en entornos colectivos, como los lugares de trabajo, el estrés laboral puede dar lugar a comportamientos disfuncionales y no habituales, además de contribuir a la mala salud física y mental del individuo.

En concreto, cuando uno está sometido a estrés laboral, el individuo puede:

 Estar cada vez más angustiado e irritable.
 Ser incapaz de relajarse o concentrarse.
 Tener dificultades para pensar con lógica y tomar decisiones.
 Disfrutar cada vez menos de su trabajo y sentirse cada vez menos comprometido con éste.
 Sentirse cansado, deprimido e intranquilo.
 Tener dificultades para dormir.
 Sufrir problemas físicos graves como cardiopatías, trastornos digestivos, aumento de la tensión arterial, dolor de cabeza, trastornos músculo-esqueléticos como lumbalgias y trastornos de los miembros superiores, etc.

De esa forma, en general, el estrés laboral puede causar perjuicio en los empleados y en las organizaciones, en aspectos tan específicos como:

– Aumento del absentismo.
– Menor dedicación al trabajo.
– Aumento de la rotación del personal.
– Deterioro del rendimiento y la productividad.
– Aumento de las prácticas laborales poco seguras y de las tasas de accidentes.
– Aumento de las quejas de usuarios y clientes.
– Efectos negativos en el reclutamiento de personal.
– Aumento de los problemas legales ante las demandas presentadas y las acciones legales emprendidas por trabajadores que sufren estrés.
– Deterioro de la imagen institucional tanto entre sus empleados como de cara al exterior.

Por todo ello, los empresarios deberán contar con una política de gestión de la salud del trabajador que incluya específicamente al estrés como punto de atención primaria. Y al respecto, tanto la mejora del ambiente laboral como las acciones formativas en el desarrollo personal y profesional de los trabajadores, como los procesos de coaching, entre otros, son recursos que las empresas están realizando para este fin.

En esa línea, el coaching puede ayudar en gran medida a mitigar los efectos del estrés laboral:

• Ayudando a potenciar el manejo de situaciones complicadas que generan estrés: trabajar las fortalezas y autoestima de la persona para ser capaz de mantener su equilibrio emocional en situaciones de alto riesgo.
• Mejorando su claridad mental en la toma de decisiones, al ayudar a la persona a enfocarse en lo que realmente quiere y a tomar las mejores decisiones.
• Al tener más claridad, aumenta las opciones que le permiten solucionar los conflictos laborales de formas diferentes a las habituales.
• Estando más preparado para lidiar con entornos complicados que implican un gran desafío.
• Optimizando su gestión emocional en la interacción con el resto de la empresa: en el proceso de coaching, uno aprende a relacionarse con sus emociones desde el equilibrio, lo cual le permite mejorar las relaciones sociales y directivas con las personas de la empresa.
• Desarrollando un liderazgo más auténtico y genuino con los grupos de trabajo: el coaching potencia el autoliderazgo, clave del liderazgo desde los valores más auténticos de la persona.
• Creando y sosteniendo hábitos de trabajo saludables: el coaching se basa en trabajar objetivos que sean ecológicos y saludables tanto con el cliente como con su entorno, lo cual implica la creación de nuevos hábitos coherentes con dichos objetivos.

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *