Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Empresas/ Negocios  >  Artículo actual

Pautas para que las pymes autoevaluen sus herramientas de gestión contable

Por   /   2 diciembre, 2015  /   Sin Comentarios

Por Datisa, Firma especializada en soluciones ERP para los negocios.

 

Tan importante es establecer una política de gestión que recoja los parámetros estratégicos a seguir para la consecución de los objetivos marcados, como determinar las tareas que deberán poder ser automatizadas para reorientar los recursos en la mejor dirección, pero también para tomar las decisiones oportunas en los momentos precisos.

Control de herramientas informáticas, de PixabayEn esa línea, las herramientas de gestión empresarial ayudan a controlar y minimizar los gastos administrativos, particularmente en organizaciones en las que se deben maximizar los recursos, tanto económicos como laborales, como es el caso de las pymes. Por lo tanto, si en un primer balance confirman que sus ERP no incluyen alguna de las funcionalidades necesarias, deberían replantearse la búsqueda de una nueva aplicación.

Lo cierto es que existe un listado de funcionalidades básicas que todas las pymes deben demandar a sus plataformas de gestión. Por debajo de los mínimos que se recogen en el siguiente listado, se puede decir que las empresas muestran unas carencias que precisan solventar con celeridad si quieren mantenerse en la senda de la eficiencia, la productividad y el crecimiento.

Creemos que las funciones más elementales y mínimas que cualquier pyme debe pedir a su ERP y poder gestionar así con cierta normalidad son:

– Reapertura y cierre automático.

– Disponibilidad de asientos patrón que, por reflejar hechos repetitivos, pueden ser definidos previamente como plantillas.

– Registro de facturas, desde donde se generan los asientos de compra/venta, cobro/pago y el traspaso al control de ingresos/pagos previstos.

– Punteo manual y automático de movimientos de asientos, que permiten conciliar los saldos de algunas cuentas en función de documentos ajenos, y justificar los saldos de otras con sus propios movimientos de forma manual o automática.

– Control de descuadres.

– Emisión de todo tipo de documentos, incluidos extractos de cuentas, diario de trabajo, mayor, cuentas sin movimientos, balances y ABCs.

– Realización de declaraciones, como mínimo del IRPF, IVA e IGIC y documentos oficiales del registro mercantil.

– Estados financieros, que permitan adecuar la estructura de balance de situación, y de la cuenta de pérdidas y ganancias a las particularidades de cada empresa, y diseñar el formato que más se ajuste a su filosofía.

– Control de ingresos y cobros previstos.

– Protección de cuentas, pudiendo definir protecciones según usuario de las cuentas contables para consulta o listados de extractos, balances y saldos, y en la introducción de asientos o facturas.

Teniendo en cuenta que, sólo hemos hablado de las funciones más básicas, carecer de ellas, implica gestionar de manera ineficiente.

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *