Página 3 de 3 de Dónde está la base de la competitividad
Con lo comentado hasta ahora, debemos pensar que, en un futuro próximo y con el objetivo de ser más competitivos, las organizaciones deberán asumir una serie de retos que creo podríamos enunciar:
- Establecer qué tipo de talento colectivo vamos a desarrollar.
- Adecuar nuestro talento a las exigencias de los mercados.
- Potenciar los aspectos relevantes y de valor añadido de nuestro talento; conseguir que no incida negativamente nuestras carencias.
- Ser capaces de mostrarnos, de trasladar nuestra capacidad de soluciones para nuestros clientes y que éstos lo perciban en el mismo sentido que procedemos.
- Dedicamos el suficiente tiempo y recursos para que nuestro talento se desarrolle.
- Se adecúa nuestro talento a las necesidades de la empresa y de los clientes.
- Conseguir solapar nuestro talento colectivo con las necesidades y problemas que plantean los clientes.
- Que nuestro talento fomente mejores relaciones con stakeholders y alinear sus comportamientos a los nuestros; alinear talentos colectivos.
- Nuestro talento colectivo en última instancia ha de conseguir mostrarse como de utilidad para la comunidad donde desarrolle sus actividades.
- Poseer la capacidad organizativa de redirigir todo el talento individual hacia la potenciación del talento colectivo.
- Debemos desmembrar en partes nuestro talento colectivo, llevarlo a formato proceso-secuencia.
- Revisar periódicamente el estado y adecuación de nuestro talento colectivo.
- Los emprendedores/as, en sus planes de negocios o planes de empresas, han de decidir qué tipo de talento colectivo van a crear o fomentar para ser competitivos.
El talento individual de las personas ha dejado de ser prioritario para las organizaciones en la medida que no aporte valor al talento colectivo. No existen, o mejor dicho, la organización no puede permitir que existan, talentos individuales imprescindibles. Ha muerto el interés por el talento individual desde las organizaciones, en pos de potenciar el talento colectivo. Cada persona tiene un destino y una empresa donde podrá desarrollar mejor sus funciones en relación a sus características; cada empresa necesitará de un tipo de talento individual diferente para que genere valor y aumente el talento colectivo.
En la actualidad, se pretende estandarizar el talento individual a través de la formación, a través de los grandes gurús del management, para que la mayoría de personas poseamos el mismo tipo de talento en los procesos de selección. En demasiadas ocasiones se buscan patrones que podrían servir para cualquier empresa; sin embargo, la diversidad es lo que proporciona competitividad y el reto lo tienen las empresas a la hora de elegir quien puede potenciar su Talento Colectivo.
Por último, estimado lector, en su empresa debe crear, fomentar, potenciar, proyectar e interiorizar en los trabajadores, así como evaluarlo y comunicarlo. Con todo ello tendrá la base para una organización competitiva. Tan simple, tan complejo.
Por Rafael Cera, Consultor de Empresas
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