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Prioridades para la transformación del modelo productivo español

Por   /   5 noviembre, 2020  /   Sin Comentarios

Por Círculo de Empresarios, Asociación de grandes empresarios para la promoción de la libre empresa, de la iniciativa privada, de la economía de mercado y del espíritu emprendedor.

 

El Covid-19 ha provocado una crisis sanitaria y económica sin precedentes. Y como toda crisis global, dará lugar a cambios profundos en las creencias y los hábitos sociales. Así, tras la crisis del Covid-19, el mundo será reconocible, pero será distinto. Veremos una sociedad más concienciada con la salud individual y unas instituciones más dispuestas a dedicar recursos al refuerzo de sistemas sanitarios e investigación biomédica. Veremos también una distorsión en las dinámicas de comercio internacional, profundamente afectadas por el deseo de las compañías de hacer más resilientes sus cadenas de suministro, así como por las tensiones proteccionistas y nacionalistas que ya comenzaban a emerger en los últimos años. Por su parte, los consumidores de la era post-Covid serán más digitales y evolucionarán hacia un consumo cada vez más responsable, y las empresas adoptarán con mayor naturalidad el teletrabajo. Cambio de modelo, de PixabayPor último, aumentará nuestra sensibilidad hacia el reto de la sostenibilidad, conscientes como somos ahora de nuestra vulnerabilidad ante los agentes naturales.

En cualquier caso, las tendencias que marcarán la era post-Covid son una oportunidad única para convertir la salida de la crisis económica en una transformación integral de nuestro modelo productivo. Y es que esta crisis ha vuelto a revelar que las particularidades de nuestro modelo económico nos hacen especialmente vulnerables a los “shocks” externos. Pro-ciclo y estacional como es nuestra economía, cae más que la media de las economías europeas en tiempos de recesión y también crece con mayor vigor. Pero, ahora, tenemos ante nosotros la oportunidad de corregir esa anomalía, modernizando nuestro modelo productivo para lograr un crecimiento sostenible, una mayor competitividad y una mayor resiliencia. Y tenemos la obligación de asignar y utilizar de la manera más eficiente posible los fondos que, para ello, vamos a recibir del programa financiero Next Generation EU.

Para todo ello, es imprescindible centrar los esfuerzos en 14 prioridades: siete dedicadas al crecimiento sostenible y otras siete a garantizar la resiliencia de nuestra economía.

Prioridades para un crecimiento sostenible de nuestra economía

1. Favorecer la innovación, el emprendimiento y el aumento de tamaño de las empresas españolas. Aumentar la inversión pública y privada en I+D+i, fomentar la cultura del emprendimiento e impulsar la creación de ecosistemas de start-ups son cruciales para una mayor innovación en nuestro país. También es necesario que las empresas españolas alcancen mayor escala, de forma que sean más competitivas y puedan internacionalizarse. Sólo así conseguiremos crear empresas líderes mundiales.

2. Impulsar la inversión en tecnología y digitalización. La transformación tecnológica de los procesos productivos es esencial de cara a mejorar su eficiencia, aumentar la productividad de nuestras empresas y desarrollar soluciones innovadoras de mayor valor añadido.

3. Liderar la lucha contra el cambio climático y la apuesta por la sostenibilidad, impulsando las energías renovables, la eficiencia energética y la economía circular. Esta apuesta por la sostenibilidad no sólo nos permitirá reducir nuestra huella ambiental, sino que generará importantes oportunidades de negocio para nuestras empresas, incentivará la creación de empleo y dotará a nuestro país de mayor independencia energética.

4. Reforzar el valor añadido de nuestra industria, apostando por el desarrollo de la tecnología, aprovechando las oportunidades derivadas del cambio de flujos en el comercio internacional y abordando de forma inteligente la creciente apuesta por la internalización de costes ambientales.

5. Desarrollar nuevos modelos de turismo para mantener nuestro liderazgo global. España tiene la oportunidad de posicionarse como ejemplo a seguir en la recuperación del sector, garantizando la seguridad de los viajeros a corto plazo y, a medio plazo, apostando por un turismo de mayor calidad y variedad de oferta. El desarrollo de nuevos modelos de turismo nacional no sólo nos permitirá potenciar el atractivo de nuestra oferta, sino que también nos permitirá continuar impulsando la exportación del conocimiento, la tecnología y la experiencia española.

6. Transformar las actividades de distribución y logística para capitalizar los cambios en los hábitos del consumidor y las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Debemos impulsar la transformación digital de la pequeña y mediana empresa y desarrollar capacidades logísticas punteras que nos permitan adaptarnos al auge del comercio electrónico.

7. Liderar la transición hacia la nueva movilidad. El imperativo de la sostenibilidad y la revolución tecnológica han abierto nuevos horizontes para la movilidad urbana e interurbana. Y España puede aprovechar su posicionamiento para liderar esta transformación en tres áreas: la industria automovilística, las infraestructuras y el desarrollo de nuevos combustibles sostenibles.

Prioridades para garantizar la resilencia de nuestro modelo productivo

8. Mejorar nuestras capacidades de anticipación y preparar nuestra economía para una respuesta rápida ante escenarios imprevistos, invirtiendo en planificación y elaboración de planes de contingencia, desarrollando capacidades de monitorización de señales débiles y mejorando la colaboración entre Administraciones Públicas y con el sector privado.

9. Aumentar la resiliencia de nuestro sector sanitario y potenciar nuestras capacidades en salud y sanidad para hacer frente a futuras crisis. Para ello, es necesario rediseñar las infraestructuras sanitarias y revisar su modelo operativo, convirtiéndolo en uno que aproveche la tecnología para dar una atención personalizada y digital a los pacientes. Además, resulta fundamental una mayor coordinación internacional y la colaboración público-privada para anticipar las crisis y darles una respuesta adecuada.

10. Reforzar nuestro sistema educativo para garantizar su continuidad en caso de verse interrumpida la docencia presencial por situaciones excepcionales y adaptarlo a las necesidades del futuro. Con el fin de eliminar la brecha entre las capacidades profesionales y las necesidades del mercado laboral, el nuevo modelo educativo debe fomentar el desarrollo de perfiles científicos y tecnológicos y formar en el aprendizaje continuo, necesario a lo largo de toda la carrera profesional.

11. Mantener un nivel de deuda pública saneado y estable. España debe implantar políticas de consolidación fiscal, acompañadas de reformas estructurales dirigidas a mejorar la competitividad de nuestro país. En este sentido, España debería evitar el recurso a una mayor presión fiscal sobre las empresas para aumentar sus ingresos, centrando sus esfuerzos en reducir el gasto operativo improductivo a medio plazo y en utilizar la deuda para financiar inversiones. Y en el ámbito corporativo, las empresas españolas también deben esforzarse por reducir sus niveles de deuda y reforzar su posición financiera.

12. Aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro de forma transversal, especialmente en aquellos sectores más críticos, para garantizar la disponibilidad de bienes esenciales ante la irrupción de riesgos inesperados. El Covid-19 ha puesto en evidencia la fragilidad de algunas de nuestras cadenas de suministro, provocando escasez de productos básicos como los equipos de protección individual.

13. Crear un entorno de negocios que favorezca la actividad económica y atraiga capital extranjero, como elemento indispensable para que haya inversión pública y privada que dinamice la economía. El sector público debe garantizar un entorno normativo sencillo, armonizado y estable para dotar de seguridad jurídica a quienes decidan invertir. Este marco jurídico debe mejorar la actual flexibilidad laboral, que se ha probado clave para proteger el mercado laboral ante cambios del entorno económico.

14. Impulsar y consolidar modelos de colaboración público-privada. El sector público debe apoyarse en el sector privado para hacer frente a algunos de los mayores retos a los que se enfrenta: la recuperación económica y anticipación de futuras crisis, la financiación de las infraestructuras públicas necesarias o la digitalización de las Administraciones Públicas. No obstante, la colaboración público-privada no ha de limitarse a un grupo de sectores u ocasiones aisladas, sino que es fundamental desarrollar una cultura de colaboración continua que fomente la creación de objetivos comunes y la confianza mutua.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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