Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Opinión  >  Consumidores  >  Artículo actual

¿El final del dinero en efectivo?

Por   /   23 julio, 2019  /   Sin Comentarios

Por Victoria Torre, Responsable del Departamento de Desarrollo de Contenidos, Productos y Servicios de Self Bank,  banco especializado en inversión y ahorro.

 

Fue en los siglos VII y VI antes de Cristo cuando aparecieron las primeras monedas oficiales. Desde entonces han pasado casi 3.000 años y ahora algunos economistas abogan por la desaparición del dinero en efectivo. De hecho, países como Suecia ya han tomado medidas para digitalizar todos los pagos, incluidos los de los baños públicos, Pagos con tarjeta, de Pixabayy hasta dos tercios de los suecos aseguran que pueden arreglarse perfectamente sin efectivo, al margen de que una gran mayoría reconoce que usa la tarjeta incluso para pagos de menos de 10 euros.

En España, en 2018 se registraron 3.903,6 millones de transacciones con dinero de plástico (13,83% más que un año antes), con un montante que superaba los 147.431 millones de euros (+9,0% respecto a 2017), según datos del Banco de España. Porque lo cierto es que este tipo de operaciones están creciendo en tasas de más de un 10%, por lo que parece que el dinero tiende a ser cada vez más digital. ¿El mundo del efectivo empieza a ser ya algo del pasado?

La realidad es que este auge cada vez mayor de los pagos con tarjeta lleva implícita la disminución de acciones relacionadas con la operativa bancaria como la extracción de efectivo o la atención en ventanilla. Como consecuencia, el número de sucursales en España se ha reducido de 45.084 a 27.811, dejando en ocasiones a poblaciones sin ninguna oficina bancaria, tal y como muestra un informe del Banco de España.

Para suplir esta carencia, el desarrollo de Internet y el auge de los dispositivos electrónicos se posicionan como los grandes aliados en el apogeo de la banca electrónica. Así, el 48,1% de los mayores de 15 años ya son en España usuarios de banca electrónica, lo que supone 8 puntos porcentuales más que hace dos años, según el informe de “Las TIC en los hogares”, realizado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información.

Y es que el dinero en efectivo tiene ya serios competidores a la hora de hacerse un hueco en las transacciones comerciales. Y entre las opciones existentes, además de las tarjetas de crédito, débito o prepago, están también las transferencias electrónicas, los pagos a través del teléfono móvil o de plataformas de pagos como Paypal. Todos estos sistemas son seguros, rápidos y muy cómodos, y cada vez es más generalizado su uso entre los españoles, independientemente de la edad; y esto hará que en el futuro el uso de billetes y monedas sea cada vez más esporádico.

De esta manera, en el caso de que fuera posible la desaparición del dinero en efectivo, ello conllevaría una serie de ventajas como la reducción de los costes de emisión de moneda, ya que algunos billetes cuentan con sistemas de seguridad muy sofisticados que hay que reponer si se deterioran, además del alto coste que supone la custodia del dinero. En esa línea incluso trabajan ya algunos países europeos, como Dinamarca, que pretende hacer modificaciones legislativas para reducir el uso del efectivo; o como Finlandia, Holanda y Bélgica, que han optado por eliminar las monedas de 1 y 2 céntimos de euro debido a que su coste de producción es superior a su valor.

Otro de los beneficios del fin del efectivo sería la disminución de los robos, tanto a ciudadanos como a entidades bancarias y comercios, aunque, por el contrario, deberían contarse con fuertes medidas en materia de ciberseguridad. Y por último, la desaparición del dinero en efectivo contribuiría desde luego a minimizar la economía sumergida, puesto que todas las transacciones económicas quedarían registradas digitalmente.

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *