Cargando...
Estás aquí:  Inicio  >  Economía/ Finanzas  >  Ayudas/ Ahorros  >  Artículo actual

Ley de Segunda Oportunidad: solventar deudas ante la insolvencia

Por   /   11 enero, 2021  /   Sin Comentarios

Por Fidelitis, Grupo de consultoría legal especializado en tramitación y obtención de pensiones por incapacidad laboral y de prestaciones sociales.

 

A día de hoy, todavía son muchas familias y autónomos que desconocen la Ley de Segunda Oportunidad, aprobada en 2015 y cuyo objetivo es exonerar deudas, aligerar la carga financiera y otras medidas de orden social. Así, este instrumento jurídico está destinado a aquellos ciudadanos españoles cuya situación económica esté pasando por un mal momento y se encuentren en graves apuros financieros.

Regulada en concreto por la Ley 25/2015, de 28 de julio, la normativa abre una segunda oportunidad para aquellos que no estén pasando por su mejor momento económico, y desde luego su denominación pretende dar a entender que cualquier particular o pequeño empresario puede “retroceder en el tiempo” y solventar Ley de la Segunda Oportunidad, de Fidelitissu deuda si su situación financiera es clasificada como insostenible. Una situación que se podría convertir desde luego en la realidad de cientos de miles de autónomos, que se han visto o están viéndose abocados a cerrar su negocios, sobre todo de los sectores del turismo y la hostelería.

Al respecto, la Ley de la Segunda Oportunidad permite renegociar la deuda, así como su forma de pago, según el caso y situación de cada afectado. De hecho, si no se llegara a un acuerdo entre deudor y acreedor, un juez podrá hacerlo, llegando a exonerar completamente la deuda al primero.

Y en esa misma línea, conviene tener en cuenta que, desde julio de 2019, en que el Tribunal Supremo dictó sentencia, también son susceptibles de acogerse a esa Ley las deudas contraídas con Hacienda y la Seguridad Social, algo que hasta entonces no estaba reconocido y que abre aún más el abanico de posibilidad para empezar de cero.

La cuestión es que en España esta Ley es una gran desconocida para muchos, que se sorprenden al oír de su existencia y no llegan a creer, en un primer momento, en esa posibilidad, a pesar de que lleva vigente cinco años en nuestro país.

No obstante, es preciso reseñar que existen diferentes requisitos que particulares y autónomos deben poseer para poder acogerse a esta ley.

Así, en primer lugar, se debe acreditar que no se puede hacer frente a esa deuda, demostrando que se ha pagado todo lo posible y que el solicitante no posee ni capital ni activos para afrontarla.

Junto a ello, el segundo requisito consiste en demostrar igualmente que ha existido “buena fe” por parte del deudor. Y en este punto pueden hallarse múltiples interpretaciones. En concreto, se considera que el deudor ha obrado de buena fe: si ha negociado o ha intentado negociar con los acreedores antes de iniciar el concurso; si no ha provocado de forma voluntaria su situación de insolvencia; si no se ha acogido a esta Ley en los diez años previos; o si no se ha rechazado un trabajo adecuado a su capacidad.

    Print       Email

Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *