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Un currículum que supere los filtros

Por   /   23 septiembre, 2019  /   Sin Comentarios

Por Gina Arán, Profesora del Máster de Dirección y Gestión de Recursos Humanos en UOC Corporate, Universitat Oberta de Cataluña.

 

Un currículo es una primera presentación del candidato o candidata a un puesto de trabajo, pero también se puede convertir en un arma de doble filo. Y es que los seleccionadores hacen una primera criba en la que buscan los ítems que responden al puesto de trabajo a cubrir, y si el currículo no presenta la información deseada de forma fácil, probablemente no pasará este primer filtro.

Por otra parte, es preciso señalar que los currículos que pasan el primer filtro son aquellos en los que es fácil encontrar la información deseada y aquella relacionada con el puesto de trabajo al que se opta. Además, en una segunda fase, el profesional de los recursos humanos lo leerá con más profundidad, buscando, Presentación de curriculum, de Pixabaypor ejemplo, los idiomas y los conocimientos técnicos; y a finales de esta fase escogerá algunos currículos para convocarlos a la entrevista.

Por eso, y a fin de lograr hacer un currículo capaz de llegar más allá y ayudar a mostrar al candidato como el aspirante más válido, es conveniente seguir el siguiente decálogo con recomendaciones, el cual permite saber cómo estructurar la información para conseguir que nuestra candidatura no sea descartada.

1. Poner nuestro nombre completo en un tamaño mayor que el resto del texto, en vez de “currículum vítae”. Hay que incluir la fecha de actualización del currículum y numerar las páginas.

2. Adjuntar los datos personales, e incluir información como dirección, teléfonos, dirección electrónica, fecha de nacimiento y nacionalidad en caso de ser extranjero. Es importante destacar los datos de contacto, comprobar que sean correctos y justificar esta información a la izquierda.

3. Incluir fotografía en color, profesional y a la vez favorecedora, con un fondo neutro, arreglado y sonriente. No hay que aprovechar fotografías recortadas de bodas, vacaciones, etc., ni recuperar fotos antiguas. La misma se coloca además a la derecha y a la altura de los datos personales aproximadamente.

4. Personalizar el currículum, e intentar adaptarlo a la candidatura, es decir, poder editar los bloques de información para que el currículo se adapte mejor al puesto de trabajo al que se quiere acceder.

5. Decidir el orden cronológico directo o inverso del currículo según lo que interesa que vea primero el seleccionador. No obstante, generalmente se estructura de manera inversa, porque los últimos estudios o el último trabajo realizado son los de más nivel y tienen más que ver con el nuevo lugar al que se opta. Pero puede suceder que interese un cambio de sector o profesión y convenga cambiar el orden.

6. Redacción esquemática y sin faltas ortográficas que combine un máximo tres tamaños de letra para diferenciar la información principal de la explicativa.

7. Estilo directo, claro y conciso, intentando resumir la información más importante y enriquecer el vocabulario.

8. Sintetizar las tareas, funciones o responsabilidades en un máximo de cuatro principales, en lugar de una explicación interminable. Y ponerlo en formato lista o con guiones.

9. Utilizar negritas, aunque sin excederse, para destacar a primera vista lo que interesa hacer visible al seleccionador.

10. Indicar la verdadera competencia profesional en idiomas, teniendo en cuenta que el nivel medio no da suficiente información. Habría que especificar, por ejemplo, si se tiene un nivel de conversación fluida y/o si se puede redactar también. Eso sí, hay que tener en cuenta que el inglés es casi imprescindible y conviene tener buen nivel, por lo que es necesario actualizarse sin más dilación.

¿Primero la experiencia o la formación?

En cualquier caso, el gran dilema para muchos candidatos es saber con qué información es mejor “abrir” el currículum. Y en ese sentido, hay que ser un poco prácticos a la hora de presentarnos. Así, generalmente se pone primero la formación, pero si es más relevante el cargo ejercido en el anterior trabajo que tu nivel académico, empieza por la experiencia. En cambio, si tienes poca experiencia pero estás muy formado, incluye de inicio tu formación. En este sentido, en cuanto a los conocimientos académicos, no es necesario incluir los estudios primarios si se cuenta con estudios superiores, pero en caso contrario, inclúyelos e informa además sobre habilidades, actividades o aficiones que indirectamente puedan favorecer tu imagen con relación al puesto de trabajo.

Finalmente, no hay que olvidar que una buena manera de hacer visible el interés por un puesto de trabajo es acompañar el currículo de una carta o el correo electrónico de presentación claros y concisos donde se haga mención de la oferta y el valor añadido que como candidato se puede aportar a la empresa.

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Sobre el autor

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