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La empresa permanentemente activa, base para el éxito

Por   /   2 marzo, 2016  /   Sin Comentarios

Por Alexis de Pablos, Director Técnico de Veeam Software Iberia, Filial española de la multinacional de soluciones de disponibilidad para empresas.

 

No cabe duda de que 2015 será recordado como el momento en el que los “wearables” o “dispositivos que llevamos puestos” se han integrado en nuestro mundo como una tendencia dominante, en el que los “beacons” o dispositivos que envían información por bluetooth al móvil (balizas informativas) se han convertido en algo más generalizado, lo que realmente permite disponer de “Internet de las cosas”, y también por ser el año en el que un vestido blanco y dorado (o azul y negro) hizo que Internet enloqueciera.

Conexión permanente, de PixabayLo cierto es que la presión que soporta la infraestructura TI sigue en aumento ahora que las analíticas están colocándose en primer plano y que un número cada vez mayor de empresas se centra en prestar servicios en lo que Gartner ha bautizado como la “Malla de Dispositivos”, es decir, “un conjunto en expansión de terminales que la gente usa para acceder a las aplicaciones y a la información o para interactuar con otras personas, comunidades sociales, gobiernos y empresas”.

Para Veeam, que hay cuatro tendencias clave que impulsarán los meses siguientes en la gestión TI empresarial y que serán las que definan nuestras experiencias en el trabajo y como consumidores. En concreto, las principales tendencias que nos esperan y afectarán a las empresas próximamente son:

1) La importancia de la disponibilidad.

En 2016, el “Internet de las cosas” (IoT) destacará el carácter fundamental de la disponibilidad. El incremento de dispositivos móviles y conectados demuestra que no se tolera en absoluto el tiempo de inactividad. Los días en los que era posible aguantar el tiempo de inactividad han pasado a la historia, y eso es así para todas las empresas, las que trabajan cara al cliente, los proveedores de servicios móviles o el mercado de valores. Incluso una pequeña interrupción temporal de servicio que no dure más de unas pocas horas puede representar un contratiempo para todos los que trabajan en esa empresa, puesto que se quedan sin acceso y, lo que es más importante, puede suponer que la empresa pierda dinero, datos, el respeto de sus empleados, credibilidad cara a sus socios y la lealtad de sus clientes. Todo esto puede generar un daño potencial en la confianza que depositan clientes e inversores en la empresa.

Además, a medida que “Internet de las cosas” vaya cobrando cada vez más impulso, el coste potencial del tiempo de inactividad aumentará. Llevar a mínimos el tiempo de inactividad y la pérdida de datos es fundamental para la salud general de toda empresa y para garantizar la satisfacción del usuario final. Por otro lado, dado que cada vez son más los datos y servicios que ahora están tanto en entorno físico como en “cloud”, en 2016 las empresas necesitarán asegurarse de que cuentan con las estrategias para hacer “backup”, proteger y restaurar los datos en todos los frentes.

2) Mentalidad, aplicaciones y sistemas tradicionales no deben frenar la innovación.

El sector ha visto un crecimiento significativo en las capacidades de infraestructura y modelos de entrega, pero muchas empresas no han adecuado el espacio de las aplicaciones para que esté alineado con la velocidad a la que se producen los cambios en las tecnologías que rodean a estas aplicaciones tradicionales. A lo largo de este 2016, las empresas tendrán que delimitar esto y empezar la migración a la siguiente generación de tecnologías de aplicaciones para poder seguir el ritmo de la competencia.

El uso de las últimas infraestructuras y tecnologías de aplicaciones ofrece ventajas claras, pero en el pasado nos hemos encontrado con algunos obstáculos. Por ejemplo, el personal actual puede estar atrincherado en lo que ya conoce, o bien puede parecer que las aplicaciones tradicionales se van a “necesitar siempre”. Hoy en día, contamos con técnicas para actualizar prácticamente cualquier aplicación y, en el caso de las aplicaciones tradicionales que es necesario conservar por motivos de retención, las tecnologías de infraestructura actuales pueden mantener online sistemas operativos y aplicaciones que han quedado obsoletas. Este cambio a la siguiente generación de aplicaciones no será fácil para algunas empresas, pero valdrá la pena a la hora de ofrecer unos mejores resultados finales: las empresas verán nuevos beneficios desde la perspectiva TI y también contarán con una oportunidad única para reevaluar su negocio. Dejar atrás esos sistemas permitirá a las empresas ofrecer nuevos servicios que puedan hacer frente a las demandas de una plantilla y una base de clientes permanentemente activas.

3) Parece que “big data” reduce su tamaño.

Aprovechar y rentabilizar “big data” seguirá siendo crucial para las empresas, pero se convertirá en la norma general a lo largo del este ejercicio, a medida que el coste del almacenamiento siga bajando. “Big data” dejará de lado la etiqueta “big” (grande) para ser simplemente datos que se pueden aprovechar de forma eficaz para clientes, socios y personal. Así, las empresas podrán centrarse cada vez más en las interfaces y en conectar a los usuarios finales con los datos, aumentando aún más la importancia de la disponibilidad en la prestación de servicios.

Por otra parte, se espera un aumento en 2016 en la adopción de la realidad virtual (Oculus, HoloLens de Microsoft), de las interfaces basadas en movimientos, reconocimiento del habla y la impresión 3D como medios de fabricación. Para las empresas, la interfaz TI también cambia: ante el crecimiento explosivo de datos, ya no se aplican las técnicas tradicionales de gestión de datos. Mientras, la interfaz del operador se centrará cada vez más en la automatización y gestión del ciclo de vida útil de los datos para garantizar que los datos correctos están en las manos de la persona adecuada en el momento justo.

4) La aparición de la recuperación de datos en caso de desastre como servicio.

A medida que la infraestructura basada en “cloud” se convierte en el estándar común para las empresas, vemos nuevas ofertas de servicios que ganan en popularidad y cuota de mercado. Por ejemplo, muchas empresas están implantando más y más seguridad basada en “cloud” como servicio dentro de su negocio para luchar contra los ciberataques y asegurar la continuidad de las operaciones. De hecho, en Veeam pronosticamos que la recuperación de datos en caso de desastre como servicio (DRaaS) será un factor de cambio en 2016, dado que permitirá a las empresas cumplir y superar las expectativas de clientes y empleados sobre la disponibilidad. En cuanto tengamos un mayor número de empresas que sitúen los servicios TI y la disponibilidad en el centro de sus operaciones, veremos contratos de nivel de servicio con “backup” garantizado y con tiempos de recuperación que se convertirán en la norma para la empresa del futuro.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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