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Claves para sacar el máximo partido al “cloud” en las empresas

Por   /   25 enero, 2016  /   Sin Comentarios

Por Paradigma, Multinacional española especializada en la transformación digital de las empresas.

 

El 2016 será el año del despegue definitivo del “cloud” en España, ya sea por convencimiento o por obligación, pues las empresas pioneras van a arrastrar al resto ante la imposibilidad de competir con las ventajas que aporta el “cloud” a los negocios digitales.

Oportunidad de negocio en la nube, de Free DownloadY es que el “cloud” no es solo un nuevo concepto de hosting; es además una nueva forma de entender el desarrollo de productos digitales, un nuevo paradigma que permite a los desarrolladores construir aplicaciones reutilizando componentes y simplificando el manejo de todo lo que hay por debajo (hardware y software). De hecho, se estima que el “cloud” incrementa la productividad un 52% en los equipos de IT, e incluso el 84% de los CIOs que han pasado al “cloud” aseguran que han reducido costes (de media, un recorte en torno al 21%).

Lo cierto es que, hoy en día, no te puedes permitir tardar más de unas horas desde que pides un cambio que afecta a una sola línea de código hasta que está en producción, porque los usuarios no pagan por tu tecnología ni por tu infraestructura sino por el valor que les aportas. Y para llegar a este nivel de exigencia muchas empresas tradicionales se están embarcando en un proceso de transformación digital, que se apoya principalmente en tres pilares: metodologías ágiles, automatización del ciclo de vida y “cloud” (pública o privada).

Precisamente para ayudar a las empresas a centrarse en lo que realmente aporta valor a su negocio, desvelamos aquí los seis casos habituales que se dan diariamente en las empresas y en los que el uso del “cloud” permitiría sacar el máximo beneficio a la “nube” en cuanto a agilidad de desarrollo, ahorro de costes, incremento de productividad o capacidad de innovación, entre otras cosas:

1)    Entornos de desarrollo y test directamente en “cloud”. De esta forma, empiezas por cambiar la forma en la que trabajan los desarrolladores, ganando algo de agilidad y manteniendo intacto tu entorno de producción. Con esto consigues que un nuevo desarrollador se monte un nuevo entorno en minutos, en lugar de días, y se aproveche de los servicios “cloud” para desarrollar de una forma más eficiente bajo servicios PaaS como “Openshift” o “Cloud Foundry”; o bien usando plantillas de entornos más personalizadas creadas con “Docker”.

2)    Complementar las aplicaciones actuales con herramientas “cloud”. Para proyectos de “big data” o “analytics”, lo ideal es usar una infraestructura diferente a la de la propia aplicación, para que no afecten al funcionamiento normal de la misma. Es muy típico que estas aplicaciones se mantengan en un entorno “on-premise”, pero que envíen datos periódicamente a un entorno “cloud” que los procese. Son proyectos que requieren el procesado de gran cantidad de datos y que muchas veces no tienen actividad las 24 horas, lo que las hace ideales para entornos “cloud” donde tengamos sistemas de “backup” o “disaster recovery”.

3)    Nuevas aplicaciones. Si estás pensando en crear nuevas aplicaciones o nuevas líneas de negocio dentro de tu empresa, puede ser un buen momento para desarrollarlas desde cero directamente en “cloud”, sobre todo si no existen muchas dependencias con tu “core” de negocio. De esta forma, puedes apoyarte en el “cloud” para desarrollar la aplicación, acortar el “time to market”, trabajar de una forma ágil e innovar sin heredar las servidumbres de tu hosting actual.

4)    Aplicaciones híbridas. Si tu hosting actual está limitado, puedes pasar parte de tu aplicación al “cloud” para solucionar sus ineficiencias y mantener el resto de tu aplicación en tu hosting actual. Es muy típico, por ejemplo, en páginas de venta online que necesitan servir mucho contenido estático pero sus tasas de conversión suelen ser bajas. En estos escenarios se podrían servir todos los estáticos de forma transparente en el “cloud” y mantener todo el transaccional en tu hosting interno. Puede ser también una opción para poder escalar en momentos puntuales o campañas tipo “el día sin IVA” o ventas especiales.

5)    Migrar aplicaciones existentes. Recomendamos empezar por las aplicaciones que menos interdependencias tengan, e ir ganando experiencia para después empezar por las más críticas. Para los procesos de migración, recomendamos no migrar el proyecto tal cual, ya que de esa forma no se aprovechan todas las ventajas del “cloud” de reutilización de componentes, autoescalado… y plantear estas migraciones en dos fases.

6)    All-in. Si eres una startup o una empresa con experiencia en “cloud”, el último grado de adopción sería establecer el “cloud” como el estándar corporativo, tanto para hosting como para desarrollo. De esta forma, podrías centrarte en hacer crecer tu negocio y aprovechar el “cloud” para trabajar de una forma más ágil, evitando además las inversiones iniciales en hosting.

Imagen cortesía de bplanet / FreeDigitalPhotos.net

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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