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Cómo actuar ante las caídas de la Bolsa

Por   /   7 febrero, 2014  /   Sin Comentarios

Francisco López Velayos, de SG-CIB SpainPor Francisco López Velayos, Responsable de Formación de Société Générale Corporate & Investment Banking (SG-CIB) España, entidad financiera especializada en soluciones para emisores e inversores.

 

Se dice que la serie de precios de un activo define una tendencia alcista cuando sus precios máximos y sus precios mínimos son crecientes. Como ejemplo, el índice selectivo español Ibex 35 viene moviéndose dentro de una tendencia alcista desde julio del 2012 porque sus precios máximos y mínimos relativos son crecientes.

Uno de los principios del análisis técnico indica que la serie de precios de un activo se mueve en tendencias: alcistas o bajistas. Sin embargo, en toda tendencia alcista hay correcciones, que son períodos donde la presión vendedora es mayor que la compradora, y el activo cae en Bolsa. Las correcciones forman parte de la evolución alcista de la cotización de un activo y están dentro de lo normal. Y es la magnitud de la corrección la que avisa sobre un posible cambio de tendencia.

Existen muchas formas de medir la magnitud de una corrección. Una de ellas es mediante los retrocesos de “Fibonacci”, que dentro del análisis técnico se utilizan como niveles de soporte (donde se frenan las caídas) y resistencia (donde se frenan las subidas) probables en los que la serie de precios de un activo se debería parar. A partir de la serie de números de “Fibonacci” se obtiene una serie de porcentajes (23,6%, 38,2%, 50%, 61,8%) que cuantifican la corrección en relación a la magnitud del movimiento (impulso alcista o bajista) previo.

En la actualidad, existe una gran variedad de productos que permiten obtener un rendimiento positivo cuando el precio de un activo baja en Bolsa o que permiten cubrir una cartera de contado o ETFs (fondos cotizados en Bolsa) a una pérdida máxima conocida en un entorno bajista e incierto. Entre la variedad existente, destacan los productos cotizados como los “warrants”, “multi” y “turbos”, por tratarse de productos de inversión que cotizan en la Bolsa, que es un mercado organizado y regulado, y porque ofrecen un alto apalancamiento con un riesgo limitado a la propia inversión  con una operativa similar a las acciones, y por tanto, sin liquidación diaria de la posición ni depósito de garantías.

Los “warrants” son productos cotizados en la Bolsa que otorgan el derecho teórico a comprar (“warrants Call”) o a vender (“warrants Put”) un activo de referencia («subyacente») a un precio fijo (“strike” o precio de ejercicio) y hasta una determinada fecha (“vencimiento”). Por tanto, hay dos tipos de “warrants”: “Call” y “Put”. Éstos últimos ganan valor cuando el “subyacente” baja a resto de factores constantes.

Si tenemos en cuenta que, por ejemplo, un “warrant Put strike” 10.000 de Ibex 35 otorga el derecho teórico a vender el Ibex 35 a 10.000 puntos y tiene un determinado precio o cotización cuando el Ibex 35 cotiza en los 9.750 puntos, entenderemos que ese derecho teórico se hace más atractivo, valdrá más, cuando el Ibex 35 caiga y se sitúe en los 9.200 puntos. Por tanto, el “warrant” es un derecho teórico que tiene una valoración, precio o cotización, y por tanto, el inversor que quiera operar con “warrants Put” no tiene que tener el “subyacente” en cartera, ni realmente lo vende en Bolsa; simplemente, ese derecho teórico tendrá un mayor o menor valor en base a los factores de los que depende, y entre ellos está la cotización del “subyacente”.

Los “warrants” amplifican la evolución del “subyacente”; por ejemplo, el Ibex 35 en su precio. Además, dan acceso a una gran variedad de activos: índices, acciones nacionales y extranjeras, divisas y materias primas. Como se trata de productos cotizados en Bolsa, se contratan a través de un intermediario financiero, con una cuenta de valores, igual que las acciones.

El precio o cotización de los “warrants”, también conocida como la “Prima”, depende de la evolución simultánea de varios factores, entre los que destacan: la evolución del precio del “subyacente”, como ya se ha comentado; el paso del tiempo y su impacto negativo en la “Prima” al acercarse al “vencimiento”; las variaciones de la volatilidad que representa la amplitud y velocidad de los movimientos esperados en el “subyacente”.

descenso de Bolsa, de Free DownloadEl inversor de “warrants” tiene que conocer y seguir la evolución de todos los factores que afectan al precio del producto. La inversión en “warrants” requiere de conocimiento y buen juicio, y por tanto, es necesario una formación sobre el producto previa al uso del mismo.

Por su parte, los “turbos” y los “multi” son productos cotizados más sencillos que los Warrants porque dependen básicamente de la evolución del precio del “subyacente”. En el caso de los “turbos”, se dispone de un alto apalancamiento para invertir al alza (“Turbo Call”) y a la baja (“turbo Put”) con un posible vencimiento anticipado, dado que el “turbo” tiene un nivel de barrera que coincide con el “strike” (o “precio de ejercicio”), que de tocar el “subyacente” provocaría el vencimiento anticipado del producto con valor de cero.

Por otro lado, en la Bolsa española cotiza el “Multi x5 Bajista”, que sigue la evolución del índice “Ibex 35 x5 Inverso Diario”, que es un índice que calcula y publica Sociedad de Bolsa y que ofrece una quíntuple exposición inversa a la revalorización del índice “Ibex 35® Con Dividendos”, mediante un término inverso e incorpora un elemento de inversión en renta fija libre de riesgo.

Los “multi” son productos cotizados que replican índices Ibex 35 que, a su vez, desarrollan estrategias diarias apalancadas y, por tanto, son productos destinados para desarrollar estrategias de corto plazo o intradiarias, y que siguen la evolución de un índice que tiene un cambio de base diario.

El inversor que tiene una cartera de acciones o ETFs referenciados al Ibex 35 y que, por motivos fiscales o de otra índole no pueda vender en una corrección o en un momento bajista de mercado, puede desarrollar una estrategia de cobertura con “warrants Put”.

La cobertura es una estrategia que persigue inmunizar la cartera ante la eventualidad de una caída en la valoración de los activos que la componen, al ser los “warrants” productos que incorporan apalancamiento y que permiten, con una exposición de signo contrario de mucho menor nominal, neutralizar las pérdidas de una posición de contado mucho mayor.

Imagen cortesía de jscreationzs / FreeDigitalPhotos.net

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